En pleno momento del ‘efecto nostalgia’ y del fenómeno ‘Backrooms’ que evidencia el buen momento que vive el terror en el cine, regresa una de las sagas más icónicas de este género, “Scary Movie”, cuya clave de su éxito fue mezclarlo con la comedia y que vuelve trece años después de su última película con una sexta entrega que aspira a batir récords tras su primer fin de semana en las salas.
Y es que ‘Scary Movie 6’ va camino de ser el mejor estreno de toda la franquicia, con una recaudación que superaría los 56 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos, según datos de Deadline. Un regreso que hace contando con su reparto original, encabezado por la actriz Anna Faris en su papel principal, más de 25 años de su debut en la saga.
La actriz se convirtió gracias a su aparición en “Scary Movie” en una de las reinas de la llamada ‘comedia gamberra’, y le abrió carrera cuando menos lo esperó: “Nunca me sentí lo suficientemente atractiva para triunfar. Sabía que el rechazo sería parte del camino. La clave era ser valiente”, confesó en el podcast ‘Happy Sad Confused’, donde también admitió que volver fue como ponerse “un viejo par de pantalones vaqueros”.
Unos comienzos que no fueron nada sencillos para Faris, que no acababa de verse mentalmente preparada y sin creerse que fuera la seleccionada por los hermanos Wayans para la película: “Estaba en el avión camino de mi primer rodaje en Hollywood, pensando: No estoy preparada para esto, me van a despedir. Se han equivocado. No tenía representante. Era una desconocida en un lugar desconocido. Y de repente leo el guion y me quedo atónita: ¿de verdad tengo que quedarme pegada al techo por el semen de mi novio? ¿Me salen murciélagos de la entrepierna? No puedo hacer esto”, declaró para la revista Fotogramas.
Le cerró puertas y la encasilló: “Fue duro que me vieran fuera de la comedia”
Si bien la saga “Scary Movie” le dio fama, al mismo tiempo también hizo que se le encasillara dentro de la comedia: “Fue algo que definió mi carrera, porque yo nunca había hecho comedia. Cuando terminamos el rodaje, incluso antes de que se estrenara la película, alquilé un pequeño apartamento en Los Ángeles, cogí mi viejo Honda y empecé a hacer audiciones. Pero la gente en Hollywood tiene una imaginación muy limitada, y todos pensaban que yo solo servía para hacer comedia, así que no conseguía oportunidades en papeles dramáticos”, añadió en Fotogramas.
Todo ello a pesar de que Faris se veía mucho más cómoda en papeles dramáticos: “El drama era lo único con lo que me sentía cómoda. No entendía la comedia. Pero bueno, aquí estoy, aunque creo que todavía no la entiendo del todo. Siento que acabé convirtiéndome por accidente en una actriz de comedia física”, contó en la mencionada revista.
Anna Faris también lamentó en el podcast ‘Happy Sad Confused’ que no la vieran fuera de comedia y relató un ejemplo de ello cuando audicionó para la serie “Six Feet Under”: “Interpreté a una joven bajo los efectos del crack que recibe la noticia de la muerte de su padre. Alan empezó a reír en mitad de mi interpretación. Cuando terminé, solo me dijo: ‘Eres muy divertida’. Ahí comprendí lo difícil que era que me vieran fuera de la comedia”.
De hecho, la actriz también recuerda como esto le afectó en su paso por la película de “Lost in Translation”: “No sabía cómo modular mi personaje, estaba acostumbrada a un volumen alto y pensaba que estaba arruinando la escena. Al final aprendí a confiar en la esencia, aunque pareciera que no encajaba”, contó en el podcast.
Todo esto, sumado a su experiencia a lo largo de su trayectoria le ha llevado a reflexionar sobre la industria cinematográfica y el impacto en la autoestima de los intérpretes: “La industria es muy volátil y siempre me sentí un poco fuera de lugar. Conocí colegas que daban por hecho que el éxito estaba asegurado solo por el ambiente donde crecieron. Yo nunca tuve esa confianza innata”, reflexionó.
