▲ El trágico doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el miércoles pasado, considerado el evento sísmico más destructivo en el país en más de un siglo, ha dejado una ola de devastación, dolor y crónicas desgarradoras de supervivencia. El fenómeno tomó por sorpresa a millones de ciudadanos al final de la tarde, concentrando su mayor impacto en zonas como La Guaira y Caracas.Foto Ap
Jared Laureles y Alexia Villaseñor
Periódico La Jornada
Lunes 29 de junio de 2026, p. 4
La solidaridad de los mexicanos y de la comunidad venezolana radicada en el país continuó expresándose ayer en la embajada de Venezuela, donde decenas de personas acudieron con víveres, medicamentos y artículos de primera necesidad para apoyar a la población afectada por los terremotos ocurridos el pasado miércoles en la región centro-norte de la nación sudamericana.
Asimismo, el Tecnológico de Monterrey habilitó centros de acopio en todas sus sedes. Bajo el lema “Cuando actuamos juntos, llegamos más lejos”, pidió a su comunidad escolar, egresados y al público en general solidarizarse con los damnificados.
En el centro de acopio de la sede diplomática en México estuvo presente la embajadora de Venezuela, Stella Lugo, quien recibió personalmente los donativos. Visiblemente conmovida, expresó sentirse “triste por la tragedia” que enfrenta su país y agradeció las muestras de solidaridad, al tiempo que hizo un llamado a seguir apoyando a los afectados.
Jesús Alejandro Cabrera Millán, venezolano residente en México, acudió ayer a este lugar para brindar apoyo, pues señaló que el desastre también golpeó a su familia. “Por parte de mi mamá, un hermano de ella perdió a tres primas. Además, otro familiar perdió a su esposa y a sus hijos”, contó.
En entrevista, declaró que su madre permanece preocupada debido a que continúan las réplicas de los sismos del pasado 24 de junio. “Desde que comenzó el terremoto no ha habido calma. La gente vive con miedo porque no sabe si volverá a temblar más fuerte”, expresó.
El joven indicó que mantiene comunicación con familiares que viven en el estado de La Guaira –donde decenas de edificios colapsaron y fue declarado zona de desastre–, aunque las fallas en el suministro eléctrico y de Internet han dificultado el contacto.
“Tengo familia en La Guaira. Poco a poco se han ido reportando porque no hay energía eléctrica. He estado esperando con mucha angustia que se comuniquen uno por uno, conforme les regresa el Internet o la luz”, comentó.
Rompedora de concreto
En el tercer día de la campaña de acopio en la sede operada por la Coordinadora Mexicana de Solidaridad con Venezuela, en la colonia Polanco de la Ciudad de México, ayer continuó el flujo constante de personas que llegaron en automóvil a dejar víveres, alimentos no perecederos, pañales, toallas sanitarias, jabón, cepillos dentales, alimentos para mascotas y hasta una rompedora de concreto para las zonas afectadas del país sudamericano. También acudió un centenar de voluntarios para organizar las donaciones.
Irma Sofía Nava, vocera de la organización, puntualizó que actualmente se requieren collarines cervicales, férulas, artículos de primeros auxilios, bolsas para dormir, carpas, lámparas, plantas eléctricas, baños portátiles y herramientas para apoyar las labores de rescate. Asimismo, aclaró que no se está recibiendo ropa ni solicitando donaciones en efectivo. Indicó que, en su momento, se dará a conocer el total de toneladas recaudadas.
