“La fama es un obstáculo para elegir al nuevo 007; el enigma debe conservarse”
▲ Debbie McWilliams, de 74 años, y retirada del mundo del casting, da su punto de vista sobre la próxima película de James Bond que dirigirá Denis Villeneuve.Foto tomada de X
The Independent
Periódico La Jornada
Martes 30 de junio de 2026, p. a11
Te estábamos esperando, señor Bond. Han pasado siete años desde que Daniel Craig tiró el esmoquin y anunció oficialmente su salida del papel, y cinco desde la última película Sin tiempo para morir. Durante ese tiempo, la identidad del próximo James Bond se ha convertido en una auténtica obsesión internacional, pero ahora por fin han comenzado las audiciones, con la segunda ronda programada para agosto.
Callum Turner es el supuesto favorito, con Harris Dickinson y Jacob Elordi pisándole los talones. Pero, ¿quién se quedará con el papel? Quizás valga la pena preguntarle a la persona que más sabe sobre cómo elegir al 007 perfecto: Debbie McWilliams, quien seleccionó a los tres últimos. Es categórica sobre los nombres que se rumorean. “No quiero ver a ninguno de ellos como James Bond”.
McWilliams, ahora de 74 años y retirada del mundo del casting, fue una figura clave en la franquicia de Bond durante 40 años, desde Sólo para tus ojos (1981) hasta Sin tiempo para morir (2021). La reconocida directora de casting Nina Gold, quien descubrió a las estrellas de Juego de Tronos y The Crown, ocupa ahora el puesto, pero McWilliams trabajó en 13 de las 25 películas de Bond, primero con el legendario productor Cubby Broccoli, cofundador de la franquicia, y luego con su hija Barbara. Ella seleccionó a Timothy Dalton (el Bond intenso), Pierce Brosnan (el Bond elegante) y Daniel Craig (el Bond rubio y atrevido). Además de su trabajo como 007, también tuvo la oportunidad de “descubrir” a Daniel Day-Lewis, sacándolo del anonimato en 1985 para su exitosa película My Beautiful Launderette, y de hecho pensó que habría sido un gran Bond: “Tiene esa presencia y ese enigma, pero no es lo suyo, es tan intelectual que se habría vuelto completamente loco”.
“Atractivo sexual no importa”
Para McWilliams, el atractivo sexual y la fama no son importantes a la hora de encontrar al Bond perfecto. De hecho, la fama es un obstáculo, así que no ayuda haber protagonizado un drama de moda como Euphoria o haberse casado con una superestrella del pop en Sicilia. “Es absolutamente esencial que conserve un aura de enigma total”, dice, mientras sostiene un café en una cafetería del sur de Londres.
Tanto el personaje de Bond como el actor que lo interpreta deben tener un halo de misterio, afirma, y por eso ninguno de los nombres que se barajan funcionará. “No quiero ver a ninguno de ellos como Bond porque ahora sabemos demasiado sobre ellos”, dice refiriéndose a Turner y compañía.
“Queremos saber lo menos posible sobre ellos, porque eso es lo que son los espías. No necesitamos saber dónde compra, quiénes son sus padres ni dónde vive. Nunca queremos verlo en su casa. Y un elemento vital de todo esto es su trabajo. Tiene licencia para matar, y tenemos que creer que puede hacerlo. Si no lo crees, pierdes a la audiencia.”
Es evidente que McWilliams se tomaba su misión muy en serio, pero tiene un sentido del humor mordaz; mientras recita anécdotas, pone los ojos en blanco con exasperación y se ríe a carcajadas. Como es natural, décadas en la industria le han dado una apariencia dura, y es una caja de Pandora de secretos. Bromea varias veces diciendo que no puede contar demasiados chismes o “Amazon la demandará”; Jeff Bezos adquirió el control creativo de la franquicia en febrero de 2025, poco después de que McWilliams se retirara, lo que generó mucha controversia.
McWilliams se sintió atraída por Dalton, Brosnan y Craig porque eran actores poco conocidos. “Timothy y Pierce no eran particularmente famosos”, comenta. “Daniel había tenido una carrera en el cine independiente y una vida amorosa bastante agitada antes, pero no era un nombre conocido por todos, y eso ayuda muchísimo”. Para el próximo Bond, McWilliams quiere “ver a alguien totalmente inesperado”.
Jeff Bezos toma control
Por lo tanto, no le hizo ninguna gracia que, pocas horas después de que se anunciara que Amazon se había hecho cargo de 007, Jeff Bezos tuiteara: “¿A quién elegirían como el próximo Bond?”. Aquello la indignó. “¡Así no se elige al reparto de una película, Jeff!”, dice ahora.
Si McWilliams hubiera preguntado al mundo quién debería interpretar a Bond, Craig nunca habría sido elegido y nunca habríamos tenido a uno de los mejores Bonds de todos los tiempos: alguien que desafió las expectativas y devolvió a 007 una oscuridad cruda, visceral, sangrienta y peligrosa. “Fue una elección muy impopular”, dice McWilliams.
“Nadie lo apoyó. Ni el estudio, ni el director”. Describe la rueda de prensa en la que lo anunciaron como protagonista –a la que llegó en una lancha rápida de los Royal Marines por el Támesis, con un elegante traje y un chaleco salvavidas– como “un completo desastre”. “Nunca había visto a nadie tan incómodo como Daniel ese día. Fue terrible. Y salieron todos esos informes, que no podía conducir, que no podía hacer esto, que no podía hacer aquello, y tengo la teoría de que eso lo motivó aún más. Pensó: ‘Les voy a demostrar de lo que soy capaz’, y lo hizo. Y todos decían: ‘¡Dios mío, qué maravilloso es!’’, se ríe entre dientes. “Así que no le pregunten a la gente a quién quieren, porque no lo sabrán”.
¿Y cómo se sintió McWilliams al cargar con el peso de la decisión más escrutada del cine? “¡Oh, me importa un bledo!”, se burla. Aunque sospecha que los periodistas hurgaban en la papelera de su oficina. “Solía leer los periódicos y pensar: algunas cosas son demasiado ciertas y no me gustan nada. Había un reportero en particular del que me preguntaba: ¿Me estará espiando el teléfono?”.
Por el momento, el futuro de la franquicia y cómo será el Bond de Bezos sigue siendo un misterio. “Murió al final de la última película. ¿Cómo van a salir de esa situación? No lo sé”, reflexionaMcWilliams.
Aunque está impresionada por el director Denis Villeneuve, afirma que “el elemento clave que falta en la próxima entrega es la presencia de Barbara Broccoli. Ella vive y respira Bond, lo lleva en la sangre”.
La pregunta del millón, entonces: ¿a quién elegiría McWilliams como el próximo Bond? –¡Ay, no digas tonterías!– me regaña, apretando los labios y negando con la cabeza–. ¡Ni hablar!
