“Más que un negocio, Dance Your Name irrumpe en el mainstream de la escena electrónica”: Gerardo Fig
▲ El proyecto del diyéi celebra 13 años de existencia con una tocada el próximo viernes en el Fünk Club, en la colonia Condesa.Foto cortesía de Gerardo Fig
Juan José Olivares
Periódico La Jornada
Martes 18 de agosto de 2026, p. 8
Gerardo Fig es diyéi, técnico en refuerzo sonoro, mánager de escenario, promotor y un entusiasta de todo lo que tenga que ver con organizar fiestas eclécticas de música electrónica.
Es el creador, junto con otros pinchadiscos, selectores y productores de Dance Your Name, iniciativa que crea experiencias de pistas de baile itinerante y que celebrará 13 años de existencia con una tocada el próximo viernes en el Fünk Club.
Lo que comenzó con el nombre de una fiesta, acabó en un colectivo que surgió en 2013, cuando varios diyéis que organizaban tocadas en espacios, casas o donde fuera, no encontraban foro para crear, escuchar y bailar la electrónica que a ellos gustaba, como cierto house, tecno, artnoise… “de todo un poco, pero con un estilo más volador, trippy (viajado), a veces hasta oscuro”, confiesa Gerardo Fig a La Jornada.
Ese círculo de amigos se unió para crear Dance Your Name, con la idea simple: “Ven a mi fiesta”. Emergió, como lo han dicho, sin “una misión corporativa”. Sólo gente con los mismos gustos melómanos, y unas tornamesas, players, mixers, bocinas para soltar los tracks que les emocionaba; no siempre los más comerciales.
Entendieron que la pista de baile no necesita fórmulas, sino intenciones. Empezaron con reuniones íntimas que fueron creciendo hasta convertirse en una “plataforma curatorial con identidad clara”. Han llevado sus festejos a CDMX, Guadalajara, Querétaro, Baja California y otras ciudades, conectando y creando comunidad.
Elitismo en la industria
Dance Your Name no tenía “un plan de negocios, ni una estrategia. Cuando empezamos, afirma Gerardo Fig, había una escena de clubes más cerrada, con espacios y programaciones bastante definidos y hasta elitistas, y las propuestas independientes que se salían de esa fórmula no eran tomadas en cuenta… Decidimos no esperar a que alguien nos abriera la puerta”.
Cuenta que comenzaron a hacer sus propias tocadas, a invitar a los artistas que querían escuchar y a “construir experiencias que no seguían los formatos establecidos. En muchos sentidos, Dance Your Name fue parte de una generación de proyectos que empezó a cambiar la manera en que se entendía una fiesta electrónica en la ciudad”.
Paso a paso, “los clubes empezaron a mirar con otros ojos este tipo de proyectos y algunos artistas que antes parecían difíciles de programar, comenzaron a encontrar ahí un nicho, y una nueva audiencia empezó a formarse”.
El nombre de Dance Your Name (Baila tu nombre) viene porque, en cada fiesta tú eliges cuál será tu nombre, y en ello se lleva un tag o etiqueta para autonombrarte. “Puede ser toda la noche Cleopatra o Belinda… Te pones el tag con el que quieres bailar esa noche. De alguna manera, ese es el concepto”, expresa el selector.
Sus primeros actos, con diyéis locales, apenas reunieron a unas 150 personas. “Siempre hemos sido como muy clavados con la música, más que con el negocio. Y hemos traído a la escena mexicana a diyéis y productores internacionales, no porque sean populares, sino porque queremos escucharlos tocar en México”. Menciona a performers como el finado Silent Servant (John Juan Méndez, productor estadunidense), a quien trajimos “no para hacer dinero, sino para llenarnos de otra cosa”. Se refiere a algo más espiritual.
También hicieron fiestas mensuales con talento local, “y así estuvimos varios años, hasta que se cruzó la pandemia, que hizo que casi se extinguiera el proyecto. “En ese tiempo dejó de haber trabajo y me puse a vender cochinita pibil (muy rica, por cierto) en un negocio que se hizo familiar, porque ya no tengo tiempo de hacerlo; regresé full al audio y a organizar . Volvimos a tomar vuelo, aunque gente de mi generación dejó de salir, pero con la arista de que jóvenes nos empezaron a seguir; gente que que iba a festivales comerciales, empezaron a ir a nuestros actos.” Fig ha dicho que, “si algo nos emociona de estos 13 años, es saber que ayudamos a abrir una puerta que hoy pueden cruzar muchos más”.
Para los miembros de Dance Your Name lo importante es que los diyéis tengan un estilo sin importar la cantidad de seguidores que tengan. Recuerda que en los años 90 y en los 2000, las fiestas rave repuntaron. Vinieron más artistas internacionales, pero “se perdió el talento local y la comunidad. Hubo un bache y los clubes se hicieron medio snob, y en todos se tocaba lo mismo. No querían programar lo que nosotros soltábamos, aunque fuera también música para bailar. Después tuvimos chance de demostrar que valíamos algo y que éramos redituables.”
Fig vive de rentar audio, de ser mánager de escenario y diyéi, pero para él, aunque sea un negocio, todo viene de la pasión por la música y el arte, “aunque suene a cliché”.
Entonces, “cuando tuvimos la chance de poder entrar a los lugares y hacer encuentros, fue cuando se dieron cuenta de que de alguna manera jalábamos gente”.
Hoy día, considera que “la escena mexicana de electrónica ha crecido muchísimo y en el mundo también. Hay actos en los que se reúnen 60 o 80 mil personas; la gente ya lo ve más como ir a un concierto”.
Y rememora esa esencia de los encuentros tribales como los raves, que eran “como una ceremonia. No me gustan las analogías. Pero es la única manera de explicarlo. Siento que antes las fiestas eran algo para juntarse y vivir la experiencia. Ahora es una onda más comercial que al final vende, y ello genera que también llegue mucha gente a lo de nosotros. Además, hoy día otra cosa por destacar es que este los precios para asistir a festivales son muy altos. No quiero estigmatizar, pero la gente que tiene más tiene acceso a eventos caros, normalmente no es la gente que se clava más en el tipo de música diferente. Yo creo que la banda más fresa es la que menos se clava”.
Algo que ha afectado a la escena, es que ahora “es más importante ser un influencer, bueno, o un diyéi influencer, a alguien talentoso. O sea, ves a güeyes mamados vestidos de negro que ponen música a velocidades arriba de 150 beats por minuto (aunque yo tengo un amigo mamado que se viste de negro y que toca tecno y es muy bueno). De alguna manera creo que siempre ha pasado, sólo que ahorita es mucho más marcado”.
Un punto de vista underground
No obstante, “aunque hoy seamos los menos, seguimos ahí luchando, y no es que seamos super experimentales, sino que sólo es música de club diferente, lo que nos hace ser fieles a nuestras propias tendencias y dándole un valor a la música electrónica desde el punto de vista alternativo o subterráneo, que en México ha crecido mucho”.
Dance Your Name espera a los gustosos de la pista de baile para su celebración de 13 aniversario, el viernes en el Fünk Club (Insurgentes Sur 377, colonia Condesa), donde habrá un mano a mano entre los diyéis de FINA y Young Drums, a partir de las 11 de la noche.
