La muestra El hijo del pueblo es un viaje nostálgico al pasado de José Alfredo Jiménez
▲ Inauguración de El hijo del pueblo. Exposición conmemorativa por el centenario del natalicio de José Alfredo Jiménez en la Casa de la Cultura San Rafael, alcaldía Cuauhtémoc. En la imagen, Paloma Jiménez.Foto Yazmín Ortega Cortés
Omar González Morales
Periódico La Jornada
Domingo 28 de junio de 2026, p. a11
La muestra El hijo del pueblo. Exposición conmemorativa por el centenario del natalicio de José Alfredo Jiménez, instalada en la Casa de Cultura San Rafael de la alcaldía Cuauhtémoc, reúne más de 30 piezas, entre fotografías, discos, bitácoras, afiches, vestuario y objetos de arte inspirados en la figura del famoso compositor guanajuatense. Inaugurada este sábado, en presencia de la hija del compositor, Paloma Jiménez, la exhibición es un viaje nostálgico al pasado del creador de El rey y podrá ser visitada por las próximas tres semanas.
“Quisimos mostrar todas sus facetas como cantante, compositor, actor, poeta, hombre enamorado. Este barrio fue muy importante para mi padre, aquí se hizo José Alfredo, vivió sus primeros partidos como futbolista, visitó sus primeras cantinas, aquí conoció a mi madre. Por eso tiene tanto significado hacer este acto en su recuerdo. En esta colonia nació Paloma querida. Este fue su hogar”, dijo.
Durante la ceremonia, el mariachi Los gavilanes de José Alfredo entonó algunas de las más populares canciones del ídolo de Dolores, Hidalgo. La histórica ciudad donde nació la lucha por la Independencia, también dio al creador de canciones que se encarnaron en la identidad mexicana: El rey, Si nos dejan, En el último trago, El hijo del pueblo. Eso sin contar otras muy conocidas, aunque no por su propia voz, sino por la de otros intérpretes: La media vuelta, Paloma querida, Cuando los años pasen, Tu enamorado.
“Queremos que el público recuerde que muchas de las canciones de mi papá nacieron de lo más profundo de su corazón, porque él no sabía escribir las composiciones, eran tonadas que le llegaban. Por eso pusimos las libretas donde escribió sus inspiraciones, algunos de sus discos e incluso los cheques que cobró por sus participaciones en películas. Era un hombre sencillo que siempre tuvo en mente a su familia”, señaló Paloma.
Casi la totalidad de las piezas forman parte de la colección de la Casa Museo José Alfredo Jiménez. Destacan las imágenes promocionales de sus participaciones en películas junto a Lola Beltrán, María Félix, Lucha Villa, Javier Solís, Pedro Infante y Antonio Aguilar.
Entre las piezas que le han dedicado se encuentra una réplica a menor escala del mural que se muestra en la Casa Museo José Alfredo Jiménez, el cual fue realizado por Octavio Ocampo, un retrato realizado por Emiliano Gironella, y un plato diseñado como arte-objeto que realizó Moisés Zabludovsky, basado en la canción Paloma querida. En Dolores, además de su museo, se encuentra su sepulcro, diseñado por el arquitecto Javier Senosiain.
Paloma Jiménez indicó que ya tienen listo un guion para una serie biográfica, de la cual se encuentran recibiendo propuestas para producirla. Además publicarán una canción inédita denominada Amor prohibido, cuya música fue arreglada por Eduardo Magallanes, aunque falta decidir el intérprete. “Siento que quedó muy linda, espero que pronto la podamos dar a conocer”.
Al concluir el periodo de esta exhibición, el 18 de julio, los materiales se trasladarán a un espacio por determinar que proporcionará el Registro Público de Derechos de Autor para que se realice otra muestra. También se planea realizar un concierto especial durante el Festival Internacional Cervantino.
“José Alfredo Jiménez es un símbolo que enseñó que los hombres también pueden llorar. Eso era algo que él sabía hacer muy bien, decir lo que sentía, nos enseñó a ser honestos con nuestros sentimientos. Yo me siento muy gratificada de ver cómo la gente sigue cantando lo que hizo mi papá, y sé que si él pudiera ver lo mucho que se le quiere, se le saldrían las lágrimas”, concluyó.
