Desde la llegada de los paneles AMOLED, las pantallas de móvil no han cambiado mucho; y es que nuevos modelos como los Galaxy S26 ya son difíciles de superar en cuestión de brillo y colores, o al menos, eso es lo que creíamos.
Ahora, Samsung Display, la división especializada en pantallas del gigante coreano, ha demostrado que aún quedaban barreras por romper, al presentar su nueva generación de paneles OLED diseñados tanto para smartphones como para coches.
La estrella es, sin duda alguna, la nueva tecnología denominada Flex Chroma Pixel, que se posiciona como el nuevo estándar de calidad visual para futuros smartphones, tanto los Galaxy como los de otros fabricantes clientes de Samsung Display.
Para empezar, este nuevo panel OLED destaca por ser capaz de alcanzar un brillo de hasta 3.000 nits en su modo de brillo máximo, lo que garantiza la visibilidad incluso en situaciones de luz solar directa.
Sin embargo, el verdadero hito se encuentra en la cobertura del 96% del espacio de color BT.2020, un estándar internacional de la Unión Internacional de Telecomunicaciones que define rangos cromáticos de ultra alta definición.

La nueva pantalla Flex Chroma Pixel de Samsung
El Androide Libre
Por contexto, hasta ahora todos los paneles OLED usados en móviles de gama premium apenas son capaces de cubrir parte del espacio de color DCI-P3, que cubre aproximadamente el 45% del espectro de color que el ojo humano puede percibir.
En cambio, BT.2020 está diseñado de base para la ultra alta definición, y cubre un espacio de color mucho más amplio, aproximadamente el 75% del espectro visible. Esto se traduce en colores mucho más saturados y profundos, especialmente en tonos verdes y rojos.
BT.2020 va a ser la nueva frontera para las pantallas de smartphones, y Samsung va a llegar antes que nadie. Pero lograr esta precisión de color sin comprometer la vida útil del panel no ha sido fácil: la compañía ha tenido que adoptar materiales de emisión de próxima generación para ganar eficiencia.
Además de los colores, las nuevas pantallas se van a caracterizar por incluir funciones integradas que hasta ahora necesitan de sus propios componentes separados, lo que permitirá crear móviles más finos y eficientes.
Samsung ha demostrado esto con el nuevo Sensor OLED de 6,8 pulgadas, un panel que integra sensores para la salud para que la propia pantalla actúe como un escáner biométrico sin necesidad de llevar un reloj inteligente, por ejemplo.
Con este panel, la propia pantalla será capaz de medir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, solo con apoyar un dedo en cualquier zona de la superficie; lo sorprendente es que Samsung ha conseguido esto manteniendo una densidad de 500 ppi, es decir, sin sacrificar la calidad de imagen.

Pantalla flexible para coches de Samsung
El Androide Libre
Por último, Samsung tiene una sorpresa para las pantallas táctiles de los coches, la Stretchable Display 2.0. Como su nombre indica, es un panel capaz de estirarse para ofrecer más espacio o para cambiar de forma.
Por ejemplo, si se usa en un cuadro de instrumentos, esta pantalla puede ganar relieve para destacar partes como el velocímetro y que sean más fáciles de ver. O bien puede hacerse pequeña para no distraer al conductor y hacerse más grande para mostrar más funciones.
