El mundo de los móviles se sorprendió cuando Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunció que lanzaría su propio smartphone cuya llegada se ha ido retrasando y que ahora acaba de revelar un nuevo y renovado aspecto.
Según informan desde The Verge, la página web de Trump Mobile se ha renovado presentando un nuevo logotipo, un nuevo lenguaje de diseño y una nueva versión del teléfono T1.
El dispositivo mantiene su característica estética dorada con un diseño de la bandera estadounidense en la parte trasera, acompañado del nuevo distintivo de “Trump Mobile”. Aunque prototipos previos mostraban un logotipo “T1” de grandes dimensiones que ocupaba todo el chasis, la versión final ha optado por un enfoque más sobrio.
En el apartado físico, destaca una triple cámara trasera con una disposición de lentes singular, bordes curvos y, rompiendo con la tendencia actual de la gama alta, mantiene el conector de auriculares de 3,5 mm en la parte superior. Su chasis guarda una estrecha relación estética con el HTC U24 Pro.
En cuanto a su hoja de especificaciones, el terminal ha recuperado la pantalla OLED de 6,78 pulgadas tras un breve cambio a un panel menor. El sistema fotográfico está encabezado por un sensor principal de 50 megapíxeles, un teleobjetivo de 2 aumentos y un ultra gran angular de 8 megapíxeles, mientras que la cámara frontal alcanza también los 50 megapíxeles.

El Trump T1 Phone.
El Androide Libre
El rendimiento del teléfono estará respaldado por un procesador Qualcomm Snapdragon serie 7 (aún por especificar), una batería de 5.000 mAh con carga de 30 W y el sistema operativo Android 15.
También hay novedades con respecto a su comercialización y es que Trump Mobile ha eliminado la referencia al precio anterior de 499 dólares (462 euros). Actualmente, el sitio web permite realizar depósitos de 100 dólares (93 euros) para asegurar un “precio promocional” no definido.
Cabe señalar que algunas fuentes directas de la compañía, como los ejecutivos Eric Thomas y Don Hendrickson, ya han sugerido que el precio final tras el relanzamiento se situará por debajo de los 1.000 dólares (926 euros).
Otro cambio significativo se observa en la narrativa de fabricación. La etiqueta original de “Hecho en EEUU” ha sido sustituida por “diseñado con innovación estadounidense”. Aunque se menciona que equipos locales supervisan la calidad y que el ensamblaje final se realizaría en Miami, la web ya no garantiza la producción íntegra en suelo norteamericano.
