▲ Silvia Castillo permaneció horas en una escalinata de la SCJN. En dos ocasiones fue atendida por paramédicos, pues sufrió dos desmayos.Foto Iván Evair Saldaña
Iván Evair Saldaña
Periódico La Jornada
Martes 11 de agosto de 2026, p. 9
Una alarma interrumpió ayer la sesión del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), lo que llevó a decretar un receso ante la sospecha de un incendio. Sin embargo, el sonido provenía del exterior, de un megáfono encendido por Silvia Castillo, quien se plantó en la entrada principal del edificio para exigir justicia por el asesinato de su hijo Alan Francisco Ibarra Castillo.
Durante el debate en el pleno, el ministro Giovanni Figueroa Mejía tuvo que interrumpir su intervención debido a un ruido que se escuchaba de forma intermitente.
“Denos unos minutos, vamos a ver qué está sucediendo… ¿incendio?… un momento. ¿Falsa alarma? Para conocimiento de todos, es falsa alarma de incendio”, dijo el ministro presidente Hugo Aguilar. Sin embargo, inmediatamente después volvió a sonar y el togado decidió decretar una pausa.
Al regresar a la sesión, Aguilar Ortiz informó que el sonido provenía de un megáfono de una persona que se encontraba en el exterior y que había reproducido su propia alarma.
“No es protagonismo”
Silvia Castillo logró superar la valla metálica y al personal de seguridad de la SCJN para manifestarse en las escalinatas del edificio, con una pancarta con fotografías de su hijo, asesinado en San Luis Potosí en 2019, y relatar públicamente su caso. Fue la segunda ocasión en el año reciente en que protestó en ese sitio; la primera ocurrió el 2 de septiembre, un día después de que rindió protesta la actual integración del pleno de la Corte.
Personal de la Dirección General de Atención y Participación Social de la SCJN se acercó a dialogar con ella. Sin embargo, Silvia reclamó a una de las trabajadoras, a quien acusó de señalarla falsamente de “querer hacer protagonismo” y de advertirle que ya no sería atendida por no seguir sus instrucciones.
Después, volvió a encender el megáfono y activó por momentos la alarma que había interrumpido la sesión del pleno.
“Siempre dicen lo mismo, que me van a ayudar. Salió una señorita (de la Corte) y me dijo que yo quería ser ‘protagonista’. Y le dije, no. A mi hijo le destrozaron su cara a patadas y me lo quemaron. Y yo tengo siete años pidiendo justicia, y no hay justicia para mí. Soy una mamá mexicana”, expuso posteriormente en entrevista.
También denunció que lleva siete años buscando justicia, acusó omisiones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), encabezada por Rosario Piedra, y pidió a la Corte atraer su caso.
Explicó que ha agotado los recursos legales en San Luis Potosí y presentado denuncias contra autoridades y abogados, pero aseguró que sigue sin recibir apoyo ni obtener resultados.
Silvia, quien aseguró encontrarse mal de salud, permaneció varias horas en el lugar en espera de una audiencia con los ministros. Se desmayó dos veces y fue atendida por paramédicos en las escalinatas del edificio.
