▲ La banda celebró su 30 aniversario en el Deportivo Ciudad Jardín, donde asistieron más de 120 mil seguidores.Foto La Jornada
Ana Mónica Rodríguez
Enviada
Periódico La Jornada
Domingo 31 de mayo de 2026, p. a31
Ciudad Nezahualcóyotl, Mex., Anoche se vivió una “espectacularidad, empatía y catarsis” en Neza, uno de los municipios con mayor identidad urbana y cultural del país, sede de un megafiestón alucinante de paz, libertad y resistencia que armó Panteón Rococó en el Deportivo Ciudad Jardín, donde celebró, además de su 30 aniversario, la conexión indisoluble con más de 120 mil asistentes que “disfrutaron hasta casi enloquecer” con el ritmo del ska, el rock y la fusión de ritmos del octeto capitalino.
En la inolvidable jornada sabatina se hizo mención a los desaparecidos en el país y su búsqueda interminable. Entre el baile, los círculos de paz, el canto y los brincos con el ska permeando el ambiente, se celebró a la música hecha en México y al poder de la cultura como herramienta de unión social “con los morrillos formando parte del festival” sobre los hombros de sus padres.
La banda encabezada por Dr. Shenka se presentó en el contexto del Circuito Nacional de Festivales por La Paz, una iniciativa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México e inmersa en su gira XXX aniversario Generación 95, donde llevó, sin tregua, a una catarsis colectiva a diversas generaciones que convergieron en este espacio al aire libre y de acceso gratuito.
Luis Román Ibarra (nombre real de Shenka) y compañía aparecieron entre un regocijo colectivo y tomaron el escenario –donde sobresalían la bandera de Palestina y las siglas del EZLN en letras rojas– con Punk-O, Asesinos, La ciudad de la esperanza, Estrella roja, Dime y Triste realidad.
Entre una gran parafernalia lumínica y visual, Dr Shenka recibió a sus miles de seguidores: “Bienvenidos, todo se ve hermoso, Nezahualcóyotl, tierra de grandes artistas, de cultura y de luchas. Le mandamos nuestro amor a la raza que vino de varios puntos del país y a la pandilla que llena todo con sonrisa, energía y alegría”.
Luego se escucharon Cha cha love y El último ska; en esta última se sumaron las miles de voces a la del cantante quien, como siempre, se mostró imparable y con gran energía de un lado a otro del escenario.Pero con Hostilidades, Acábame de matar, Mil horas, Cumbia del olvido, Cariñito, Bier y Ska, el deportivo era ya un manicomio multitudinario.
“Hay que hacerla de pedo por todo lo que no nos gusta”, expresó Shenka y fue ovacionado. Recordó los inicios del grupo, la expansión del ska mexicano y cómo la banda fue creciendo musicalmente en una orbe saturada de problemáticas. “Todos somos hijos de la crisis”, afirmó.
Los Panteones estuvieron imparables y siguieron poniendo el ambiente más vibrante con Borracho, La dosis perfecta, Viernes de Webeo, 1993 y Quiero bailar contigo. Pero todavía faltaban canciones que son himnos inolvidables e imprescindibles para cantar o bailar: Esta noche, La rubia y el demonio, Fugaz, Toloache pa’ mi negra, Vendedora de caricias, Cuando tengas, La carencia y Arréglame el alma.
Así, en una noche cobijada por la Luna, Panteón Rococó regocijó el alma de miles de seres que olvidaron las carencias, la cotidianidad, la violencia y los problemas socioeconómicos. El fiestón panteonero se insertó también como parte del Festival Ecos de Oriente Edomex sumándose a la iniciativa cultural enfocada en las juventudes, la recuperación del espacio público y la construcción de comunidad a través de la música.
Rebeldía y conciencia social
Ayer, desde antes de las 15 horas y bajo un ardiente sol, fueron llegando los primeros asistentes para asegurar el espacio frente al escenario. Abrieron el concierto Los Kamer, Nana Pancha, Fania y la Rebelión Rumbera, y Out Of Control Army.
Con una mezcla de rebeldía, energía y conciencia social, el grupo se ha consolidado como una de las agrupaciones mexicanas más importantes dentro y fuera de México.
Esta jornada musical se suma a otros eventos masivos impulsados recientemente en el país, como la presentación de Martin Garrix en Veracruz, consolidando una estrategia cultural que busca descentralizar los grandes espectáculos y convertirlos en experiencias accesibles, incluyentes y gratuitas para el público.
