Dora Villanueva
Enviada
Periódico La Jornada
Martes 21 de abril de 2026, p. 15
Pekín. La crisis de los sistemas de cuidados no es privativa de Occidente. China, el segundo país más poblado del mundo, se enfrenta a una nueva paradoja. Lleva cuatro años con una reducción neta de su población –fallecen más personas de las que nacen– y prácticamente uno de cada cuatro de sus habitantes es mayor de 60 años, lo que advierte una nueva tarea urgente. ¿Quién y cómo cuidará a los millones de adultos mayores en un país donde el remplazo poblacional parece imposible?
La respuesta rápida parece que se encuentra en los robots humanoides que el gigante asiático desarrolla en todas sus escalas; desde grandes corporativos como Unitree Robotics, Galbot o Noetix Robotics hasta pequeños centros de investigación donde jóvenes científicos entrenan a las máquinas para leer y realizar microexpresiones, hacer contacto visual, modular el tono, las pausas y los tiempos, entre otras, para hacer “más humana” la interacción.
“PolyFaceX admite la detección y el seguimiento facial, lo que permite el contacto visual y un seguimiento preciso de la mirada, creando una interacción más realista. Esto hace que la comunicación entre humanos y robots se sienta menos como hablar al aire y más como interactuar con un compañero real que puede responder de verdad (…) Es ideal para una variedad de escenarios, incluyendo compañía en el hogar”, comenta Liu Zikang, fundador y director ejecutivo de Beijing Lightone Interactive Company, una pequeña compañía ubicada en Huairou.
PolyFaceX es apenas una muestra de lo que está pasando en China y hacia dónde va el mercado de robots cuidadores.
Durante la transmisión de la Gala del Festival de Primavera, que tuvo eco en los medios del mundo por los robots que hacen movimientos de kung fu y bailan a la par de personas en una coreografía, se proyectó a millones de espectadores un esbozo del uso doméstico que podrían tener los autómatas inteligentes.
Un video comercial muestra a un joven frente a una anciana que le reprocha la falta de “visitas a la abuela”, mientras interactúa con pequeños robots que hacen tareas de compañía y labores del hogar. La trama tiene un giro de tuerca cuando entra a escena “la abuela”, y se evidencia que la primera anciana en realidad es un robot humanoide desarrollado por Noetix Robotics. Más allá del debate sobre lo “real o no” que pueda lucir el robot-abuela, el mensaje es sobre cuidado de los ancianos.
China lleva ya un trecho como el principal fabricante y consumidor de robots. De acuerdo con datos de la Federación Internacional de Robótica, reportados en septiembre, este país sumó el año pasado más de 2 millones de robots industriales trabajando en sus fábricas, un incremento anual de 7 por ciento. Y ha instalado 295 mil unidades adicionales, lo que representa más de la mitad de la demanda global (54 por ciento).
Sin embargo, más allá del uso industrial, el despliegue de robots inteligentes para uso doméstico es un terreno que no parece menor como mercado. De acuerdo con un estudio de Citi, recuperado por medios especializados en finanzas, el mercado de los robots humanoides alcanzará 7 billones de dólares en 2050. Y, según la plataforma de estudios comerciales Intel Market Research el tamaño global del mercado de robots para ancianos se estima que llegará a 6 mil 120 millones en 2034, lo que supondrá un crecimiento anual compuesto de 15.1 por ciento en los próximos años.
▲ Científicos entrenan a las máquinas para que su apariencia, voz, gestos y reacción ofrezcan una atención “más humana”.Foto Dora Villanueva
Actualmente, China tiene capacidad para armar 10 mil robots humanoides al año en una planta automatizada de Foshang, Guangdong. Según medios locales, las máquinas producen un robot humanoide cada 30 minutos.
Más allá de las cifras del mercado, la pendiente demográfica es una realidad, con todos los efectos que acarrea en la fuerza de trabajo y en la economía.
De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística de este país, el año pasado 15.9 por ciento de la población china, 223 millones 650 mil, tenía más de 65 años. De manera más amplia, 323 millones tenían más de 60 años, lo que representa cerca de 23 por ciento de la población total y ese último grupo se espera que escale a 400 millones en una década, lo que advierte las presiones por servicios de cuidado y una menor fuerza de trabajo.
Mientras la población envejece, también se está reduciendo en términos netos, como uno de los efectos de cola de la política de hijo único que prevaleció hasta octubre de 2015. El año pasado se registraron 7 millones 920 mil nacimientos en 2025, el nivel más bajo desde 1949, y por debajo de los fallecimientos.
Así que, como resultado, China cerró 2025 con una población de mil 405 millones de personas, 3 millones 390 mil menos que 2024, y una esperanza de vida que ha llegado a un promedio de 79 años.
En ese punto, China tiene próxima la necesidad de cubrir los sistemas de cuidados tradicionales y reducir la brecha de disponibilidad de cuidadores profesionales.
A principios de este año, el ministerio de Asuntos Civiles emitió directrices llamando al uso de los avances de la tecnología para su aplicación en el cuidado de adultos mayores y que van desde interfaces cerebro-computadora, robots exoesqueléticos hasta trajes musculares para ayudar a los ancianos con el deterioro de su condición física, así como el amplio uso de robots humanoides y la inteligencia artificial en tareas que cubran sus necesidades de cuidado.
Intel Market Research prevé que el mercado de los robots cuidadores permita a los adultos mayores vivir de manera independiente en sus casas, al tener cubiertas mediante un robot las revisiones y seguimiento a signos vitales, interacción con voz impulsada por inteligencia artificial , asistencia en movilidad, detección de caídas y otras capacidades de compañía. Más allá de las estadísticas de negocios, lo definitivo es que el envejecimiento de la población es una bola de nieve global.
De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas, al cierre de la década de 2070, la población mundial de 65 años o más alcanzará 2 mil 200 millones de personas, una cantidad que, según los estimados del organismo, será superior al número de menores de 18 años.
