▲ “Siempre me siento tan apapachada aquí. Desde hace años me abrís las puertas”, señaló la cantante barcelonesa.Foto Eder Torres
Eder Torres
Periódico La Jornada
Domingo 23 de agosto de 2026, p. a27
Miles de fanáticos de la Rosalía se congregaron anoche en el Palacio de los Deportes, a pesar de la lluvia, para asistir al concierto de apertura de la cantante española en la Ciudad de México, tras presentarse en Guadalajara y Monterrey como parte de su gira Lux Tour 2026.
El espectáculo promociona su lanzamiento más reciente, Lux (2025), en el que la artista barcelonesa empleó la formación clásica que recibió en la Escuela Superior de Música de Cataluña para componer una mezcla entre lo clásico, lo barroco, el flamenco y el pop.
Apresurados y bajo la amenaza de una nueva tormenta, los seguidores de la también compositora se acercaban a los puestos de mercancía para adquirir sudaderas, playeras, velos, crucifijos, diademas y coronas para completar su vestimenta.
Desde diversas entidades, los fanáticos llegaron hasta seis horas antes para escuchar a su ídola. Algunos de ellos, quienes forman parte de grupos en redes sociales, se conocieron en la capital y entablaron amistad motivados por su gusto en común.
Miembros de Las Divas del 22, de WhatsApp, dijeron a La Jornada que admiran a la cantante por su espíritu multifacético. Gabriela, de Aguascalientes, apuntó que Rosalía “es una persona muy inteligente y preparada a la hora de escribir”. Mientras que Daniel, de Campeche, señaló que “no hace la misma música siempre, te sorprende con cosas diferentes”.
Una vez dentro, hacia las 20:27 el recinto comenzó a silbar. Decenas de personas desesperadas por la tardanza exigían que la cantante, cuyo concierto debía iniciar a las 20 en punto, saliera al escenario.
Minutos después, las luces se atenuaron y una sola voz del tamaño del recinto se unió a los aplausos de bienvenida. Más tarde, como si de una obra de arte se tratara, Rosalía salió de una caja de embalaje, acompañada por la instrumentalización de una orquesta.
Celulares en alto, coronas brillantes y cientos de voces vibraron al ritmo de Sexo, violencia y llamas, Porcelana, Reliquia y Divinize.
Enseguida, la cantante agradeció el cariño y calidez con que es recibida en el país.
“Siempre me siento tan apapachada aquí. Muchísimas gracias porque desde hace tantos años me abrís las puertas y sois tan generosos. Gracias por esperarme y por hacer que mis canciones tengan sentido”, manifestó.
Un grito clamó por ella antes de que continuara Mío Cristo Piange Diamanti y Berghain.
Aplausos, cantos al unísono y movimientos de cadera
Entre aplausos, cantos al unísono y movimientos de cadera, Rosalía homenajeó uno de sus álbumes más conocidos: Motomami (2022). La interpretación de canciones como Saoko, La Fama, La Combi Versace, CUUUUuuuuuute, Bizcochito y Despechá provocaron una ola de éxtasis que vibraba en el pecho junto a la música.
Los golpes del tambor, de corte marcial, condujeron a Lux con El Redentor y un cover de Can’t Take My Eyes Off You (1967), de Frankie Valli, que sirvieron de entrada para la cantante Kenia Os, quien fue invitada a su confesionario, donde la artista sinaloense relató una anécdota de su vida personal.
Siguió La Perla, que según la compositora no existiría sin Paquita la del Barrio, y Rata de Dos Patas. Luego de una charla con audiencia, el público celebró y cantó Sauvignon Blanc, La Yugular, Dios Es Un Stalker, Rumba del Perdón y Novia Robot.
Más tarde, a la petición de “otra, otra, otra” la artista complació a su auditorio con Magnolias.
Además de este concierto, Rosalía ofrecerá cuatro más en el Palacio de los Deportes: el lunes 24, el miércoles 26, el viernes 28 y sábado 29 de agosto.
