▲ El recinto de la Guerrero se inundó de un abanico de ritmos como el mambo, salsa, cumbia y chachachá.Foto María Luisa Severiano
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Domingo 2 de agosto de 2026, p. a27
A sus 89 años, el Salón Los Ángeles festejó a lo grande su longevidad y una historia que va de la tradición a la modernidad, con un abanico de ritmos como el mambo, salsa, cumbia, chachachá, así como de “su majestad” el danzón, entre otros géneros, que resonaron en una noche sabatina que resultó espectacular.
Al mítico recinto de la colonia Guerrero, considerado la catedral del baile y “una joya arqueológica” –según definió un presentador en el micrófono–, llegaron antes de las 18 horas rumberas y pachucos con sus brillantes y coloridos atavíos para sacar brillo a la duela con sus mejores pasos de baile.
Los demás asistentes, de todas edades, compartieron alegres algunas horas en el legendario lugar que es un referente cultural, turístico y de entretenimiento en la Ciudad de México y en el país.
En un ambiente semioscuro, con vibrantes luces de varios colores, inició el Gran Baile de Aniversario y se escucharon los sonidos –elegantes y cadenciosos– del danzón con Acerina. En la pista, las parejas comenzaron su cometido, sin perder el tiempo. El ambiente cálido y pintoresco prometía horas de diversión y de un ajetreado recorrido por la historia musical afroantillana.
El ambiente quedó prendido para dar paso en el escenario a Los Reyes del Mambo de Richie Cárdenas, que continuó dando brillo a la festiva velada, que siguió con la elegancia de la Orquesta Antillana de Arturo Núñez, mientras que la potencia de la salsa la protagonizó el Grupo Controversia, así como Djiby Diabaté, quien directo desde Costa de Marfil puso un toque especial con su ecléctico sonido. La expectación también se mantuvo con el sonido tropical de la cumbia andina de Llayras y la pluralidad musical, que es otra característica del lugar, también se hizo presente con la presencia de DJ Robb Bongó entre cada agrupación y a lo largo de la noche.
Duelo mortal entre los mambos universitarios
Pero como siempre sucede en las fiestas o reuniones, los mambos del Politécnico y el Universitario resonaron y recrearon de manera festiva en un duelo inmortal. La celebre María Bonita, al estilo de Dámaso Pérez Prado, también fue disfrutada en la pista por decenas de parejas que además se sumaron en una coreografía colectiva y aplaudieron al terminar cada mambo, como el del Ruletero.
Al interior del inmueble, es imposible no recordar –entre el baile y los múltiples sonidos, las bebidas y los alimentos– que por esas mesas y la pista han desfilado figuras y personajes de la literatura, el cine y la política, desde Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, hasta Mario Moreno Cantinflas, Frida Kahlo, Diego Rivera y el Che Guevara.
Musicalmente, ha sido el escenario de grandes como Celia Cruz, la Sonora Santanera, Benny Moré, Héctor Lavoe, Rubén Blades, así como de la cantante brasileña de reguetón Annita y recientemente de la banda de rock irlandesa U2.
También se repite por doquier la famosa frase que desde 1948 es un referente del lugar y se escucha como un grito de guerra: “quien no conoce Los Ángeles, no conoce México”.
Miguel Nieto, quien dirige desde hace 54 años el salón que ha oscilado entre la resistencia y la vanguardia, expresó que también el baile y la diversión son indispensables para la salud y la convivencia. Además, señaló, se reafirma Los Ángeles como el corazón del baile y la memoria cultural mexicana.
Historia de México a través de la pista
Para este festejo, Nieto comentó que se esperaba la asistencia de alrededor de 800 personas. Asimismo, una gran afluencia en otras actividades y conciertos que tendrán como parte de una programación especial en los próximos días. Nieto enfatizó la presencia el 22 de agosto de la Spanish Harlem Orchestra, la cual ha sido dirigida por el famoso director venezolano Gustavo Dudamel.
“Tras superar los retos globales y el impacto de la pandemia se demuestra la vigencia del recinto que reúne a leyendas de la música tropical, orquestas internacionales y nuevas generaciones en una pista donde la historia de México se sigue escribiendo a través del baile.”
A casi nueve décadas de abrir sus puertas en la colonia Guerrero, en el número 206 de la calle de Lerdo, el Salón Los Ángeles resiste y se adapta a la modernidad y su festejo fue una alegre convivencia, donde se entretejió pasado y presente.
Entre sus paredes y muros se refrenda que la historia del Salón es, a su vez, la historia cultural de México. Este mes continuarán los festejos en la catedral del baile.
