La inmensa mayoría de los smartphones modernos tienen un problema si somos entusiastas de las selfies: las cámaras traseras suelen ser mucho mejores que la frontal, con una mayor resolución, mejor rendimiento en poca luz y más tecnologías avanzadas.
Es una simple cuestión de espacio y de prioridades, con la mayoría de los fabricantes optando por ofrecer mejores móviles para fotografía tradicional; tal vez por eso, soluciones como la Insta360 Snap están ganando cada vez más adeptos.
Estamos ante un concepto muy simple pero que tiene todo el sentido del mundo: se trata de una pantalla secundaria externa que podemos conectar a nuestro smartphone en la parte trasera para poder ver lo que estamos grabando y fotografiando con las cámaras traseras.
Al conectar esta pantalla a nuestro dispositivo, automáticamente mostrará lo que la cámara está grabando en tiempo real, permitiéndonos ver exactamente cómo quedará la fotografía una vez que la tomemos, o bien grabar vídeos tipo ‘vlogs’ manteniéndonos siempre enfocados.
La gran ventaja de este accesorio es que permite usar las cámaras de alta resolución que ya tienen la mayoría de los smartphones modernos, además de usar lentes que normalmente no se pueden usar para selfies, como el gran angular o el zoom óptico.

También es más fácil usar funciones exclusivas de las cámaras traseras, como el modo noche, o las nuevas funciones relacionadas con inteligencia artificial que dependen de la mayor resolución de los sensores.
El Insta360 Snap se une de manera magnética a nuestro smartphone, y por lo tanto es compatible con MagSafe en iPhone, con Pixelsnap en los Google Pixel, y con smartphones que tengan carga magnética aunque sea usando fundas.
Una vez unido, se conecta a nuestro smartphone por un cable USB-C, lo que garantiza que no habrá apenas latencia (30 ms según el fabricante) entre la cámara y lo que vemos en la pantalla; por lo tanto, no requiere de emparejamiento Bluetooth ni usa conectividad inalámbrica, que suele ser más lenta y traer sus propios problemas.
La conexión USB-C también significa que esta pantalla no tiene batería interna, ya que usa la de nuestro smartphone, así que nunca la tenemos que recargar, y también supone que es extremadamente ligera, con un peso de menos de 90 gramos. Existen otras pantallas secundarias, pero usan batería con esos inconvenientes.
Otra característica interesante es que no estamos ante un simple ‘espejo’ para vernos, sino que la pantalla cuenta con funciones integradas como acceso a los controles de la cámara, por ejemplo, para cambiar de lente o ampliar la imagen.
Incluso podemos usar la pantalla Snap para controlar el móvil sin tener que darle la vuelta; y cuando no la estemos usando, la funda integrada protegerá el panel hasta que lo necesitemos.
La Insta360 Snap está disponible en dos versiones. La más básica cuesta 85,99 euros en España y ya es posible conseguirla a través de la página oficial o en Amazon. Además, cuenta con una versión con anillo de luz integrado por 95,99 euros, también en Amazon.
