▲ Los aficionados celestes pasaron de la alegría a la frustración ante las acciones de la boletera.Foto Club Cruz Azul
Alberto Aceves
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2026, p. a10
La plataforma colombiana Fanki, boletera oficial del estadio Azteca –ahora denominado Banorte–, comenzó el lunes la venta de entradas para el partido Cruz Azul-Guadalajara, en la ida de las semifinales de la Liga Mx, con cientos de transacciones canceladas de forma unilateral. La compañía fijó el precio de las localidades en 113 pesos pa-ra los aficionados que asistieron a la serie previa contra el Atlas, lo que provocó que las zonas de plateas y asientos preferentes alcanzaran su máxima capacidad en cuestión de minutos. Los usuarios interpretaron el bajo costo como una estrategia impulsada por la directiva celeste para repetir la asistencia de más de 62 mil personas, registrada el domingo. Sin embargo, la expectativa se tornó en frustración.
Cientos de compradores denunciaron que la compañía canceló la compra de sus boletos, “derivado de una configuración operativa ajena a la plataforma durante la activación de la venta del evento”, explicó Fanki en un comunicado. Ante el error, la boletera indicó que las órdenes afectadas serían rembolsadas automáticamente al método de pago utilizado en la compra. “No es necesario realizar ninguna gestión adicional”, añadió luego de ajustar los precios reales –de 500 a 3 mil 250 pesos– según la zona.
Descontento
Pese al anuncio, el descontento de los afectados escaló hasta la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), organismo que instó a formalizar las quejas a través de sus líneas de atención. “Ante la cancelación unilateral de boletos en preventa por parte de la boletera Fanki para el partido Cruz Azul-Chivas, la Profeco invita a las personas afectadas a presentar su queja a través del teléfono del consumidor: 55 5568 8722 y 800 468 8722 o a los correos asesorí[email protected] y [email protected]”, difundió horas más tarde desde sus cuentas oficiales.
Este incidente no es un caso aislado para Fanki. Miles de personas también reportaron fallas sistemáticas en la plataforma durante la distribución de localidades para el encuentro México-Portugal, el pasado 28 de marzo en la reapertura del Azteca. En aquella ocasión, la directora general, Tatiana Fontalvo, atribuyó los errores al presunto sabotaje de un competidor y a una demanda inusual de 3 millones de solicitudes por segundo, impulsada por bots –aplicaciones que siguen instrucciones para imitar el comportamiento humano y realizar tareas repetitivas– y software maliciosos diseñados para interrumpir, dañar u obtener accesos no autorizados.
En redes sociales, el sentimiento de indignación fue unánime. “El consumidor no tiene culpa de su incompetencia y, si eso derivó en precios diferentes, respeten dichos montos”, señalaron usuarios, quienes acusan a Fanki de reincidir en prácticas de preventas inexistentes, sobreprecios y cobros sin emisión de boletos. Al respecto, la administración del estadio Banorte reconoció inconsistencias en la configuración comercial del evento, aunque al mismo tiempo respaldó la actuación de la boletera. “Con el objetivo de garantizar condiciones correctas y equitativas para todos los asistentes, las órdenes generadas fueron canceladas y el proceso de rembolso se verá reflejado conforme a los tiem-pos establecidos por las instituciones bancarias”, expuso.
Ayer, después de una primera fase de cancelaciones masivas, los abonados con el Pase Azul y el público en general ingresaron al sistema para intentar conseguir las últimas entradas disponibles en medio de un clima de desconfianza digital. Los problemas siguieron con el método de pago, debido a que diversas tarjetas bancarias fueron rechazadas al finalizar la operación. “No es normal lo de Fanki. Por segunda vez, en un evento grande, vuelven a quedar mal”, coincidieron los tarjetahabientes afectados. “Primero, preventa inexistente y sobreprecios en el México-Portugal; ahora, preventa inconsistente, sobreprecios y lo ‘nuevo’: cobro sin reflejo de compra, como si fuera culpa del aficionado”.
A menos de 24 horas del primer encuentro entre Cruz Azul y Guadalajara, Fanki reportó que la mayoría de los asientos ya han sido vendidos, por lo que el Azteca, que se perfila a ser anfitrión de la tercera Copa Mundial de la FIFA en México, lucirá nuevamente a su máxima capacidad a pesar de las quejas ciudadanas y una indagatoria abierta por la Profeco contra su boletera oficial.
