▲ Ilustración elaborada con IA/ Gemini de Google con foto de archivo
De La Redacción
Periódico La Jornada
Viernes 26 de junio de 2026, p. 3
Katia Itzel García se convirtió en la primera árbitra central mexicana y latinoamericana en silbar un partido de Copa del Mundo en la victoria de los Países Bajos 3-1 sobre Túnez, que se disputó ayer en el estadio Kansas City, correspondiente al Grupo F. La capitalina además escribió su nombre junto a las otras dos mujeres encargadas de dirigir un juego en un Mundial varonil: Stéphanie Frappart y Tori Penso.
“Hay momentos de solemnidad, disfrute y goce aunque la figura del árbitro siempre tiene que guardar esta compostura al ser el juez dentro de la cancha, pero claro que disfrutamos también”, admitió García, quien tuvo de uno de sus asistentes a la también mexicana Sandra Ramírez.
La estudiante de la Facultad de Derecho y egresada de la licenciatura en ciencia política y administración pública de la Universidad Nacional Autónoma de México saltó al terreno de juego con unas rayas tricolores en su uniforme. En cada decisión que tomó en la cancha proyectó determinación y autoridad, reflejo de un trabajo de años guiado por la disciplina y el empeño por hacer cumplir el reglamento.
No hubo inconvenientes en el partido para Katia Itzel debido al dominio casi absoluto del cuadro neerlandés. En la anotación de Túnez, un cabezazo dentro del área al 54, hubo una revisión silenciosa del VAR por una posible mano, pero no se revocó la decisión inicial.
La mexicana, quien tiene el reconocimiento de haber sido la primera mujer en dirigir un partido de liguilla en la Liga Mx, ha desafiado estigmas de género para poder estar en la élite del arbitraje. Hace unos meses denunció ser víctima de ciberacoso con insultos sobre su trabajo en las canchas.
García apuntó que en el ámbito del arbitraje existen muchos momentos de agrado, que tal vez el silbante tiene que guardar sólo para sí mismo.
