Samsung presentará de forma oficial sus próximos teléfonos móviles plegables el próximo miércoles 22 de julio, en un evento celebrado en Londres (Reino Unido). Para calentar el anuncio, la firma acaba de anunciar la tecnología de pantalla Flex Titanium.
Esta innovadora tecnología ha sido desarrollada específicamente para impulsar la próxima generación de dispositivos plegables Galaxy, según ha confirmado Samsung en un comunicado.
Basada en siete generaciones continuas de innovación y exhaustiva experiencia en ingeniería aplicada, esta nueva estructura de pantalla promete marcar un antes y un después definitivo en el competitivo mercado de la telefonía móvil.
El objetivo primordial de Samsung con este profundo rediseño es ofrecer a los consumidores una experiencia visual mucho más refinada, garantizando una mayor durabilidad general y, muy especialmente, reduciendo al máximo la visibilidad del pliegue central.
A lo largo de los años, la marca ha analizado atentamente las valoraciones y demandas de sus usuarios. El público actual exige una experiencia inmersiva superior que no comprometa ni la resistencia del terminal ni su portabilidad diaria.
Sunghoon Moon, vicepresidente ejecutivo de Samsung Electronics, ha asegurado que el éxito corporativo en este segmento reside en “conectar las necesidades de los usuarios con tecnologías que aportan beneficios tangibles en el día a día“.
Para lograr este ambicioso equilibrio, los ingenieros de la compañía surcoreana han tenido que replantear por completo la construcción interna de sus paneles flexibles.

La tecnología Flex Titanium de Samsung.
El Androide Libre
Fruto de este enorme esfuerzo industrial nace el sistema estructural Flex Titanium, el cual integra con éxito dos componentes estelares: una revolucionaria película de aleación de titanio y una robusta placa fabricada con este mismo material premium.
El mayor desafío de diseño radicaba en la propia naturaleza del titanio.
Si bien es mundialmente famoso por su extrema solidez —empleado habitualmente en exigentes aplicaciones como antenas de satélites o rovers marcianos—, su inherente rigidez suponía un gran reto mecánico para un teléfono diseñado para doblarse cientos de veces.
La solución técnica ha consistido en situar la película de aleación de titanio justo debajo del panel OLED para reforzarlo desde su mismo núcleo.
Mediante un complejo proceso de laminado de precisión, este material alcanza un grosor ínfimo, equivalente a un tercio de un cabello humano, pero logrando aportar una rigidez mecánica veinte veces superior a la de los tradicionales polímeros de plástico.
Justo debajo se encuentra la placa de titanio, encargada de sostener el módulo de forma estable desde la parte inferior.
Kyung-Jin Yoo, alto cargo del equipo de Samsung Display, ha desvelado la clave del mecanismo: “Al introducir sofisticadas microperforaciones en la zona de plegado de la placa de titanio, hemos conseguido garantizar la flexibilidad con una gran durabilidad“.
Este preciso procesamiento elimina además los incómodos espacios de aire en el adhesivo interno, proporcionando un soporte tremendamente firme cuando el smartphone se encuentra desplegado.
Finalmente, estas impresionantes innovaciones estructurales llegan acompañadas de una arquitectura visual de alta resolución y nuevos materiales orgánicos que reducirán drásticamente el consumo de batería.
