Con más de 200 kilómetros de arena ininterrumpida, la Praia do Cassino, en el municipio de Rio Grande, es considerada la playa más larga del mundo. Este inmenso arenal se extiende desde los Molhes da Barra, una monumental obra de ingeniería construida para garantizar el acceso marítimo al puerto de Rio Grande, hasta Chuí, en la frontera con Uruguay.
Pero la Praia do Cassino no solo sorprende por su longitud. La costa de Cassino ha registrado numerosos naufragios a lo largo de su historia debido a los temporales, la poca profundidad y los bancos de arena. De hecho, uno de los atractivos turísticos de este lugar es el carguero Altair, un barco encallado durante una tormenta en 1976 y cuyos restos aún permanecen en la arena.
La playa también ofrece un inmenso arenal lleno de bares y restaurantes en el que, además, está permitido circular con vehículos, una práctica tradicional que sorprende a los visitantes extranjeros. Además, las condiciones naturales de Cassino, con su fuerte viento y oleaje, hacen de esta playa un lugar ideal para los amantes de los deportes acuáticos como surf, kitesurf o windsurf.
Una playa con historia
En 1890, la Praia do Cassino se convirtió en el primer balneario de Brasil, entendido no como un centro de aguas termales, sino como un espacio creado para el ocio y el veraneo junto al mar. Desde su inauguración, este se preparó para recibir visitantes, por lo que se construyó un hotel de más 130 habitaciones, comedor, cocina y salas de conciertos, además de varios chalés de estilo suizo.
Una de las particularidades de estos primeros años de funcionamiento es que los bañistas se desplazaban por la avenida principal en una especie de tranvías tirados por burros. Hoy en día, el transporte sobre rieles ya no usa animales, sino las famosas “vagonetas”, que recorren los Molhes da Barra y que atraen a cientos de turistas de todo el mundo.
Algunas curiosidades
La inmensidad de la Praia do Cassino ha dado lugar a algunas curiosidades poco conocidas. Cada año es escenario de la Extremo Sul Ultramarathon, considerada la mayor carrera de ultramaratón íntegramente disputada sobre una playa, un recorrido de 226 kilómetros en el que los corredores pueden disfrutar de toda la costa de Rio Grande do Sul.
El 12 de noviembre de 1966, esta enorme playa brasileña también fue escenario de un proyecto de la NASA. Desde allí se lanzaron varios cohetes científicos en el marco de una misión internacional destinada a estudiar el eclipse de Sol que cruzaba entonces esta parte del continente americano.
