Alberto Aceves
Periódico La Jornada
Jueves 25 de junio de 2026, p. 3
He ido aprendiendo de los errores. Si no lo haces, eres bastante inepto. Me he equivocado mucho. Lo sigo haciendo, eh, porque en el futbol nunca se deja de aprender. Estoy tranquilo, aplomado. Tengo un grupo de jóvenes solidarios. Dejaron de lado ese egoísmo que se genera de repente en un partido. No es un dato menor que hayan jugado 25 de 26 jugadores. Sólo falta Carlos Acevedo. Y tampoco es casualidad que todos, los 26, hayan festejado el gol como lo hicieron. Fue una noche buena, a excepción de los primeros 20 minutos. Las dos primeras llegadas al área fueron de ellos. Eso me preocupó. Mejoramos en la segunda parte. Cayeron los goles, vino la despedida de Memo, aunque no sabemos si se va a despedir o no, y se dio el homenaje. Es una leyenda.
Por otro lado, estamos conscientes de que al final lo importante es ganar. Ojalá logremos jugar bien, porque eso sería aún mejor. Este equipo tiene casta, tiene alma. Hubo abucheos con el 0-0, porque la afición es exigente. Y, sin embargo, los 11 se repusieron, no se achicaron. Durante 20 meses he hablado del equilibrio emocional y eso es: jugar concentrados, sabiendo lo que se tiene que hacer, a pesar del olé y los abucheos.
Mateo Chávez, Obed Vargas y Gilberto Mora son jóvenes, pero forman parte de una generación a la que no le quema la pelota. El escenario no les asusta. Hay varios que están debutando en los mundiales y eso me gusta, porque son nuestro futuro. Ellos se dan cuenta que soy duro y estricto cuando tengo que serlo y muy afable, llevadero, cuando hay que bromear. No diría que han encontrado a un padre, pero sí a un abuelo. Les exijo mucho y ellos han correspondido. Rafa Márquez me ha ayudado muchísimo.
▲ Archivo e ilustraciones elaboradas con IA/ Gemini de Google
Es cierto que vendrán obstáculos y malos momentos, pero intentaremos estar juntos. Son jóvenes que crecieron sin complejos, que desde chicos creyeron en ellos y buscan lograr algo distinto. No sé si son las redes sociales o el México que les tocó vivir, pero toman todo con mucha naturalidad. No se obsesionan, se divierten. Soy un privilegiado por estar al frente de este grupo humano.
Soy una persona a la que le gusta ser muy clara. Yo sentía que Memo hoy (ayer) tenía que jugar. ¿Cuánto tiempo? Nunca lo supe hasta que sentí que era el momento. Era una noche para que México se brindara a su leyenda. Cambiamos el famoso grito homofóbico por el de “Ehhh, Memo”, ojalá así sea de ahora en adelante.
Debo decir que soy muy malo para soñar. Cuando a las 3 o 4 de la mañana me dan ganas de ir al baño y regreso a acostarme, entonces sí sueño, pero es horroroso. Sueño muy mal. A mi edad, con tantas cosas que he vivido, no soy mucho de pensar más allá. Prefiero ir paso a paso, despacio, viviendo el momento.
Quiero aprovechar para enviarle un mensaje al 22 de República Checa, Tomás Soucek, quien se rompió el tendón de Aquiles. Le envío un abrazo grande. También, a la distancia, mandarle un abrazo a Didier Deschamps, seleccionador de Francia, porque sé que falleció su madre. Somos personas, sufrimos y nos preocupamos.
