Aunque no le faltan competidores, Google Chrome sigue siendo el navegador para ordenadores más usado en España y todo el mundo, según datos de Statcounter, con mucha diferencia.
Ahora, esos millones de ordenadores van a descargar un gigantesco archivo de 4 GB, sin el permiso expreso del usuario y sin siquiera avisarle; una polémica decisión de Google que forma parte de su estrategia basada en la IA.
Y es que el archivo de 4 GB, que tiene el nombre “weights.bin”, incluye un LLM (modelo de lenguaje de gran tamaño) que servirá para ejecutar funciones de inteligencia artificial de manera local y directamente en el ordenador.
El archivo ha sido descubierto por el experto en privacidad Alexander Hanff, que comprobó que en una nueva instalación de Chrome para macOS, el programa descargaba el archivo de manera automática después de 15 minutos, solo con tener una pestaña abierta y sin hacer absolutamente nada.
Desde entonces, más usuarios se han dado cuenta de que tienen el archivo “weights.bin” en sus sistemas, en una carpeta llamada “OptGuideOnDeviceModel”. A diferencia de lo que podríamos pensar, este uso de datos y de espacio innecesario no es culpa de una extensión o de activar una opción en Chrome, ya que la descarga se produce de manera automática en instalaciones nuevas.
Lo llamativo es que borrar este archivo no sirve para recuperar el espacio de almacenamiento, ya que Chrome lo descargará de nuevo si no lo encuentra la próxima vez que iniciemos el programa.
Inicialmente, parecía que la única manera de evitar que Chrome descargue el archivo es modificando una opción oculta. Tenemos que abrir una pestaña y entrar en “chrome://flags/” (sin las comillas), buscar la opción “Enables optimization guide on device” y desactivarla.
Sin embargo, ahora algunos medios como The Verge se han encontrado con una opción en la sección de “Sistema” en la configuración de Chrome que permite activar o desactivar IA en el dispositivo, y eso último debería borrar el archivo.
Qué es este archivo en Chrome
Este archivo es usado por Gemini Nano, la versión reducida de la inteligencia artificial de Google, y Chrome lo usa para funcionalidades de IA como la ayuda para escribir documentos, la detección de estafas y funciones de ayuda en el navegador.
En el momento de escribir estas palabras, no todos los usuarios tienen este archivo en sus sistemas. Eso es porque, como es lo habitual en Google, la actualización que instala el archivo se está lanzando poco a poco, pero lo que parece claro es que tarde o temprano llegará a todos los equipos con Chrome.
Esa es una escala tremenda, hasta el punto de que se puede considerar una de las mayores transferencias de datos indeseadas de la historia de Internet, con más de 2.000 millones de instalaciones según los últimos datos.
De hecho, Hanff considera que el impacto medioambiental de esta instalación masiva no debería ser olvidado, ya que ha calculado que va a emitir el equivalente a entre 6.000 y 60.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Aún más, en la opinión profesional de Hanff, la instalación obligatoria de un modelo de IA puede vulnerar las leyes europeas de protección de datos (GDPR por sus siglas en inglés) ya que obligan a principios de “transparencia” con el usuario.
Por el momento, Google no ha realizado ninguna declaración pública al respecto ni cómo piensa atajar esos problemas.
