▲ El defensor del Atlante, Nico Carrera (izquierda) y Diego Barbosa (Toluca), luchan por el balón en la fecha cuatro.Foto Afp
Alberto Aceves
Periódico La Jornada
Domingo 16 de agosto de 2026, p. a10
Ser del Atlante es una herencia que se reconoce en las calles. Mientras otros ostentan trofeos en sus vitrinas, el aficionado azulgrana exhibe con orgullo una colección de cicatrices, la templanza de quien aprendió a ilusionarse sin importar la envergadura del rival. Aunque el llamado equipo del pueblo tuvo al alcance la victoria frente al Toluca, la falta de contundencia cerca del final dictó un 0-0 en el estadio Azteca durante el regreso del futbol mexicano a su calendario oficial.
Con la eliminación de los Potros de la Leagues Cup, la fe del atlantismo ha encontrado refugio en la Liga Mx. Apenas unos días atrás, los azulgranas firmaron su primer triunfo internacional desde aquel 12 de diciembre de 2009, cuando se impusieron (3-0) al Auckland City en el antiguo Mundial de Clubes.
Aquella victoria alimentó una ilusión inusual alrededor del plantel que dirige Miguel Herrera. Sin embargo, las caídas posteriores ante el Real Salt Lake (4-0) y el Minnesota United (3-1) sellaron su eliminación. Fuera de la cancha, el ambiente también sufrió fricciones. La administración del inmueble ubicado en Santa Úrsula –que lució dividido entre camisetas azulgranas y escarlatas– anunció que el estacionamiento tendría un costo de 450 pesos en la plataforma Fanki.
“La compra directa el día del evento estará sujeta a disponibilidad y costará mil pesos”, advirtió el recinto en redes sociales, provocando un rechazo inmediato. “¿El precio incluye lavado? Quieren hacer el mismo negocio que la FIFA en un partido de la fecha cuatro”, cuestionaron los seguidores en la red social X. “Están dejando a la gente sin ganas de ir. ¿Cómo va a costar el estacionamiento la mitad de una camiseta original?”. A diferencia de los duelos ante el América y Cruz Azul, la visita del Toluca convocó una menor asistencia. El juego no ayudó a encender el ambiente: los Potros tuvieron las dos más claras oportunidades de la primera mitad, incluida una cobertura providencial de la zaga mexiquense cuando el colombiano Jhojan Julio se perfilaba ante el arquero Luis García.
Los Diablos, imprecisos, respondieron con triangulaciones que no llegaron a la portería. Al descanso, los silbidos despidieron a ambos planteles. Sólo el espectáculo del artista urbano El Bogueto, oriundo de Nezahualcóyotl y enfundado en la piel del Atlante, activó el sistema de fuegos pirotécnicos reservado para los goles que no llegaron.
Un remate de cabeza de Federico Viñas a centro de Franco Romero, que pasó rozando el poste, sacudió a los más de 20 mil asistentes en el complemento. El duelo táctico entre Miguel Herrera y Antonio Mohamed, compañeros en aquel inolvidable Toros Neza de los años 90 y hoy viejos rivales, transformó el choque en una partida de ajedrez donde nadie arriesgó el jaque mate. En el Toluca, la ausencia de los mundialistas Alexis Vega y Jesús Gallardo, dosificados tras el desgaste de la Leagues Cup, dejó al descubierto la falta de variantes ofensivas.
Remates de Luis Puente y Jhojan Julio con el arco abierto terminaron milagrosamente en las manos de Luis García, quien en la última acción resultó lesionado del muslo derecho y cedió su lugar al suplente Hugo González. Los Potros armaron un último par de ataques, pero la misma ineficacia evitó un desenlace distinto.
En cuatro jornadas del torneo, Atlante ha plantado cara al América (1-1), al campeón Cruz Azul (2-3) y, ahora, al Toluca, rivales de nóminas millonarias que no lograron salir victoriosos del Banorte. Con este resultado, los escarlatas escalaron a la segunda posición con siete puntos, mientras el llamado equipo del pueblo, herencia de cientos de niños y jóvenes, suma cinco unidades para ubicarse en el décimo escalón.
