▲ El portero alemán Manuel Neuer no pudo evitar que el ecuatoriano Gonzalo Plata (19) rematara frente a él y anotará el gol del triunfo.Foto Ap
Afp y Ap
Periódico La Jornada
Viernes 26 de junio de 2026, p. 4
East Rutherford., “¡Sí se puede, sí se puede!”, gritaron miles de ecuatorianos ayer mientras su equipo se jugaba la vida con Alemania. Y se pudo. Porque la Tricolor derrotó 2-1 a los tetracampeones del mundo y clasificó a dieciseisavos de final del Mundial, perfilándose como uno de los posibles rivales de México en el estadio Ciudad de México.
El famoso cántico, marca registrada de Ecuador, acompañó al conjunto de Sebastián Beccacece a lo largo de la soleada tarde en el estadio East Rutherford, a las afueras de Nueva York. Más de 50 mil hinchas dieron fuerza desde la tribuna a su país en la última carta que se jugaban en el torneo, la de imponerse a una Mannschaft ya clasificada a la siguiente fase como líder del Grupo E.
Según datos oficiales de FIFA, con la entrada de 80 mil 663 aficionados a este partido se rompió el récord de mayor asistencia total en las sedes de una justa mundialista (3 millones 605 mil 357 personas).
En el terreno de juego, la Tricolor necesitaba quebrar dos quinielas para avanzar de ronda directamente, luego de estrellarse contra el clasificado Costa de Marfil (1-0) y el eliminado Curazao (0-0): ganar y que los caribeños derrotaran a los africanos en un partido disputado en simultáneo en Filadelfia. Sucedió lo primero, porque Costa de Marfil no falló con su tarea.
Pero al combinado ecuatoriano, que llegó a Norteamérica con el potencial de ser una de las revelaciones, le bastó con avanzar como uno de los ocho mejores terceros, con cuatro puntos en su cuenta.
A los tres minutos, Aleksandar Pavlovic golpeó con sus botines en la cara a Pedro Vite, pero la árbitra estadunidense Tori Penso dejó jugar. Entonces Florian Wirtz asistió dentro del área a Leroy Sané, quien remató de zurda al rincón derecho de Hernán Galíndez.
Para mayor preocupación de los andinos, Julian Nagelsmann cumplió su palabra y alineó a todos los titulares salvo a los lesionados Nathaniel Brown y Nico Schlotterbeck, quienes fueron remplazados por David Raum y Antonio Rüdiger.
Wirtz fue la punta de lanza alemana para inquietar a la defensa de Ecuador, que, sin embargo, encontró rápido un tanque de oxíge-no en los pies de una de las novedades en su cuadro titular, Nilson Angulo. El movedizo extremo empató siete minutos después con un derechazo desde la media luna que se coló en la esquina inferior izquierda del arco de Manuel Neuer.
Entonces volvió el “¡Sí se puede!” Y aquel cántico de resistencia fue y volvió en un partido en el que la afición de la Tricolor mostró su descontento con el técnico Beccacece, quien fue abucheado cuando su imagen se presentó en la pantalla gigante del recinto antes del silbatazo inicial.
El argentino, al frente del cargo desde agosto de 2024, dio a en-tender durante las horas previas que dejaría el banquillo si el equipo era eliminado. Pero advirtió que, de quedarse en la orilla, “moriría de pie” y “nunca arrodillado”.
No “murió”, y tampoco estuvo de rodillas. Gonzalo Plata lo mantuvo erguido al anticiparse a la salida del arquero Manuel Neuer, luego de un tiro de esquina peinado por Kevin Rodríguez a falta de 13 minutos para el final.
Plata galopó veloz hacia una esquina del estadio, donde el resto de sus compañeros lo abrazaron eufóricos. ¿Y Beccacece? Corrió a la tribuna a besar a su esposa. Un beso que valió la calificación, pero también una nueva vida.
“Queríamos que la clasificación estuviera antes, pero creo que es mejor así. Ahora, vamos a llegar con esa hambre que tenemos que dar todo, no importa lo que pase al principio”, aseveró Plata al canal Directv en medio de un festejo eufórico de todo el equipo ecuatoriano en el campo en Nueva Jersey.
Sonríen los marfileños
En Filadelfia, Costa de Marfil se regocijó. Sus jugadores cayeron de rodillas en el campo y se tomaron una foto de equipo. Todos apuntaron con un dedo hacia el cielo, para recordar que éste será el primer viaje del equipo de África Occidental a la ronda de eliminación directa de una Copa del Mundo.
“No nos ponemos ningún límite”, advirtió el delantero estelar Nicolas Pépé . “Creo que tenemos un potencial enorme”.
Los Elefantes, sublíderes del Grupo E, irrumpieron en la fiesta y se clasificaron desde su sector por primera vez en cuatro participaciones mundialistas. Pépé aportó un gol en cada tiempo y Costa de Marfil avanzó con una victoria 2-0 sobre Curazao.
Tras el silbatazo final, los marfileños se quitaron las camisetas, bailaron y festejaron en el vestuario por la celebración largamente esperada. El próximo 30 de junio, enfrentarán a Francia o Noruega, cualquiera que termine como segundo del Grupo I.
