▲ El Banco Mundial advirtió que de agudizarse las interrupciones en el suministro energético, la economía mundial crecerá sólo 1.3 por ciento este año. En la imagen, buque petrolero en el puerto de Qingdao, en China.Foto Afp
Dora Villanueva
Periódico La Jornada
Viernes 12 de junio de 2026, p. 13
El Banco Mundial (BM) estima que los efectos de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán ralenticen el crecimiento mundial hasta su nivel más bajo desde la pandemia de coronavirus, en un contexto de precios de los energéticos más elevados y mayores costos de endeudamiento.
“El cierre del estrecho de Ormuz ha perturbado gravemente los mercados energéticos, con una proyección de que el precio del crudo Brent alcance un promedio de 94 dólares por barril en 2026, 36 por ciento por encima de los niveles de 2025, suponiendo que las peores perturbaciones disminuyan en julio. Se prevé que los precios de los fertilizantes aumenten significativamente este año, con repercusiones en los precios de los alimentos”, advirtió el organismo.
Al reducir las perspectivas de crecimiento para dos de cada tres países, el BM también destacó que el crecimiento mundial se desacelerará hasta 2.5 por ciento en 2026 y se estima un repunte a 2.8 por ciento en 2027.
No obstante, si las interrupciones en el suministro energético resultan más agudas de lo previsto y van acompañadas de una importante tensión financiera, sopesa el BM, el crecimiento global podría ser de sólo 1.3 por ciento en 2026 y la inflación aumentaría a 4.4 por ciento.
Economías en desarrollo
Este año también se prevé que el crecimiento en las economías en desarrollo caiga a lo mínimo desde la pandemia, a 3.6 por ciento, y que el próximo año sea de 4.2 por ciento.
En concreto, las economías del Pérsico directamente afectadas por el conflicto serían las más perjudicadas, ya que su crecimiento se desplomará de 3.9 por ciento en 2025 a casi cero en 2026. A medida que se reactive el comercio y comience la inversión en reconstrucción, podría aumentar hasta alrededor de 5 por ciento en 2027-2028.
En este contexto, el organismo también estima que para 2028, las economías en desarrollo, con excepción de China e India, habrán experimentado en conjunto casi una década sin avances en la reducción de su brecha de renta per cápita con las economías avanzadas.
A la vez, desde 2010, la deuda pública agregada en estas economías ha pasado de menos de 40 por ciento del producto interno bruto a más de 70 por ciento, y, de acuerdo con el análisis del organismo, cuanto más endeudado está un país, mayor es el aumento de sus costos de endeudamiento con débito adicional.
“En respuesta a la crisis actual, estamos proporcionando liquidez donde se necesita ahora, y estamos preparados con financiación adicional, garantías y soluciones del sector privado si las presiones se intensifican. Nuestra labor es ayudar a los países a estabilizar su situación, impulsar las reformas y salir fortalecidos”, apuntó Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial.
