▲ La policía antidrogas de Camboya, en coordinación con la agencia estadunidense, también confiscó más de una tonelada métrica de sustancias químicas precursoras de narcóticos.Foto @USEmbPhnomPenh
Ap
Periódico La Jornada
Sábado 22 de agosto de 2026, p. 6
Nom Pen. Las agencias antidrogas de Camboya y Estados Unidos descubrieron una red que, según las autoridades, utiliza criptomonedas para lavar dinero para el mexicano cártel de Sinaloa, informaron ayer funcionarios de ambos países.
El secretario general de la autoridad nacional para el combate contra las drogas de Camboya, Meas Vyrith, declaró a la Ap que su oficina confiscó casi 7 millones de dólares en criptomonedas vinculadas al cártel de Sinaloa, conglomerado criminal designado como “organización terrorista extranjera” por el gobierno del presidente estadunidense, Donald Trump.
Afirmó que la policía antidrogas camboyana, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) también realizó varios arrestos e incautó activos, laboratorios de drogas e instalaciones de almacenamiento. Meas Vyrith detalló que confiscaron más de 200 kilogramos de drogas ilegales y más de una tonelada métrica de sustancias químicas precursoras utilizadas para producirlas.
Además, allanaron cuatro ubicaciones en Nom Pen, la capital camboyana, y en la vecina provincia de Kandal entre el 1 y el 5 de agosto.
“La labor colaborativa en la que participaron oficinas de la DEA en Nom Pen y Nueva Jersey logró descubrir con éxito una red local que lavaba criptomonedas en nombre del cártel de Sinaloa”, señaló la embajada estadunidense. El cártel de Sinaloa es un importante productor de fentanilo, opioide sintético al que se atribuyen decenas de miles de muertes por sobredosis cada año en Estados Unidos. El grupo ha obtenido sustancias químicas precursoras incluso de China para producir dicha droga en México y traficarla hacia Estados Unidos, reportó Ap.
Zona de tránsito
Camboya sirve en gran medida como zona de tránsito para drogas como la metanfetamina, que se originan en el Triángulo de Oro, la región donde confluyen las fronteras de Tailandia, Myanmar y Laos. En los últimos años, también ha sido un bastión de grupos de crimen organizado liderados por chinos conocidos principalmente por operar centros de estafa que han despojado a personas de todo el mundo de miles de millones de dólares, mientras empleaban a miles de extranjeros en condiciones similares a la esclavitud.
Un informe publicado en julio por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) indica que la participación de los cárteles latinoamericanos en el sudeste asiático “parece ir más allá del suministro de drogas y sustancias químicas precursoras. La región ahora funciona como un centro de suministro, gestión financiera y logística para múltiples organizaciones criminales latinoamericanas”.
En 2024, fiscales federales estadunidenses afirmaron que el cártel de Sinaloa trabajó con grupos chinos de banca clandestina en Estados Unidos para lavar más de 50 millones de dólares procedentes de la venta de fentanilo, cocaína y otras drogas.
