Documental ofrece “un vistazo” al acervo del grabador y diseñador Arnulfo Aquino
▲ Fotograma del cortometraje La gráfica fugitiva, proyecto que cuenta con un estímulo del Imcine para la creación en comunidades indígenas y afrodescendientes, está por entrar en su etapa de posproducción.Foto cortesía de la producción
▲ Durante el movimiento estudiantil del 68, Arnulfo Aquino coordinó uno de los grupos de la Escuela Nacional de Artes Plásticas que hacían las pancartas y las pintas.Foto cortesía de la producción
Merry Macmasters
Periódico La Jornada
Lunes 4 de mayo de 2026, p. 6
Ofrecer un “vistazo” al gran acervo de gráfica contestataria del grabador, diseñador y docente Arnulfo Aquino (1942-2025) es lo que pretende el cortometraje La gráfica fugitiva, ópera prima de la también oaxaqueña Blanca Martínez Castillo. El documental, que se encuentra en etapa de posproducción, fue uno de los 19 proyectos seleccionados de la octava convocatoria del Estímulo para la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes, organizada por el Instituto Mexicano del Cine (Imcine).
El filme nació desde el Taller Recreación Gráfica, fundado por Aquino en 2006 tras su regreso a Oaxaca. Por invitación de su directora de arte, Irlanda Parada, Martínez Castillo, quien es comunicadora gráfica, empezó a trabajar allí en 2017 como asistente de Aquino. “Mientras estábamos en las jornadas de trabajo el maestro nos contaba momentos y anécdotas de su vida profesional y personal. Con él comparto que ambos somos de la Mixteca oaxaqueña”, apunta la realizadora.
Alguna vez Aquino comentó: “tenía muchas ganas de hacer algo visual, dada su inquietud por la forma y las posibilidades de la imagen. El intercambio con el sonido, también. Me encantó la idea de hacer algo audiovisual desde el taller”. Después de considerar varios temas, se decidió concentrarse en cuatro momentos de la vida del artista, relatados a partir de la visita al taller de un grupo de amigos y estudiantes que realizan, precisamente, un cortometraje.
Un primer momento sería el traslado de Aquino desde su natal Santa María Chachoápam, distrito de Nochixtlán, a la Ciudad de México, su ingreso a la Escuela Nacional de Artes Plásticas –que se encontraba en la calle de Academia–, su experiencia en el movimiento estudiantil del 68, y la conciencia política y social adquirida. “El maestro coordinaba uno de los muchos grupos que hacían las pancartas y las pintas. A partir de esta fecha empezó a resguardar este archivo”, apunta Martínez Castillo.
El segundo momento es su “autoexilio” en Estados Unidos y su participación con la comunidad chicana, sobre todo en San Francisco y en el condado de Merced, California. Con otros compañeros de generación, en este último lugar pintaron el mural Los inmigrantes. Allá también recopiló obra, “fascinado por el impacto de los colores y las imágenes, ya que podían servir como medio de comunicación para los movimientos sociales”.
Luego viene su regreso a México, su instalación en la capital poblana y la labor que realizó en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, donde impartió clases. Los padres de Aquino fueron profesores, inquietud que traía de “enseñar y compartir el conocimiento”.
Un cuarto momento será su vuelta a la Ciudad de México y el “rencuentro con sus amigos y la consolidación de algo que ellos buscaban desde el 68, que era la colectividad, el trabajo en equipo”, precisa la realizadora.
Arte político
Aquino era conocido, entre otras muchas cosas, por haber sido miembro del Grupo Mira de 1977 a 1982, un proyecto de artistas comprometidos en refundar un arte político lejos de los estereotipos, en diálogo con las luchas y el pensamiento de su tiempo. Un primer trabajo con ellos fue el Comunicado Gráfico sobre la violencia en la Ciudad de México.
Tras la muerte trágica de Melesio Galván, el Grupo Mira se desarticuló y Aquino resguardó los archivos del colectivo, así como la custodia de la obra de su compañero. En 2002, frente a compañeros de Mira, hizo entrega de su legado artístico a su hija Amaranta Galván. El Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) cuenta también con el Fondo Grupo Mira.
La gráfica fugitiva está por entrar en una etapa de posproducción. “El Taller Recreación Gráfica fue el que produjo y financió los primeros dos rodajes, uno sucedió en el Museo Amparo, en Puebla, en 2017, y el otro, el año siguiente, en el MUAC. En 2022, al recibir por primera vez el apoyo del Imcine, pudimos grabar la entrevista con el maestro Aquino”, indica Martínez Castillo. La actual etapa comprende asesorías de edición, posproducción de imagen y de sonido, así como una residencia en el Centro de las Artes de San Agustín, en Etla.
La realizadora estudió en la Universidad José Vasconcelos. Su asesor de tesis sobre el cartel de cine fue el profesor Juan Robles, quien también se ha sumado a la producción del documental, además de contar con la participación de personas como Irlanda Parada, Virgilio Bautista, Gabriela Espinoza y Viridiana Pérez, entre otras.
La gráfica fugitiva apenas se asoma a uno de los muchos acervos formados por Aquino, por lo que Martínez Castillo espera que las nuevas generaciones se interesen por explorar el resto. “Dejamos el final abierto porque es imposible encerrar los temas”, asegura.
Aquino “está perdiendo la memoria y hacer este ejercicio de contarnos qué fue lo que vivió y por qué resguardó las cosas, le ayuda a conservarla”, refirió la realizadora.
