Windows 11 se prepara para una transformación histórica que marcará un antes y un después en su experiencia de usuario. Tras dejar mover la barra de tareas, elimina por fin su antigua interfaz para ofrecer una nueva más moderna.
Microsoft lleva años prometiendo que su sistema operativo estrella adoptaría una estética verdaderamente moderna y coherente. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos parciales, la plataforma seguía arrastrando elementos visuales desfasados que se mantenían intactos desde la época de Windows 98.
Esta contradicción estética está a punto de desaparecer del todo, ya que la compañía ha puesto en marcha de forma definitiva el proceso para erradicar estas reliquias del pasado de su interfaz de usuario.
La confirmación de este esperado movimiento ha llegado a través de March Rogers, director de diseño en Microsoft, tal y como recoge el portal especializado WindowsLatest.
En una interacción en su cuenta de la red social X (Twitter), el directivo desveló que su equipo de desarrollo ya está trabajando en la reescritura de los cuadros de diálogo más antiguos del sistema utilizando WinUI 3, el marco de diseño moderno nativo de Windows 11.
La conversación se originó cuando varios usuarios señalaron la incongruencia de mantener ventanas emergentes de hace décadas y reclamaron una solución inmediata.
Rogers recogió el guante y confirmó que las tareas de modernización ya han comenzado, aunque prefirió no fijar una fecha concreta en el calendario para su despliegue público.
We are working through our list of all older dialogs and rewriting then in WinUI3. The file copy dialog is already done, the common file dialog is on our list!
— March Rogers (@marchr) May 26, 2026
Entre los cambios más inmediatos, el jefe de diseño aseguró que el cuadro de diálogo correspondiente a la copia de archivos ya ha sido completado a nivel interno.
Por su parte, la ventana de apertura de archivos —aquella que se activa al buscar una ruta o carpeta específica dentro del explorador— figura como la siguiente prioridad en la lista de tareas pendientes.
El rediseño de estas dos herramientas resulta crucial para el usuario final, ya que se trata de dos de las funciones más utilizadas en la rutina diaria dentro de Windows y que, incomprensiblemente, todavía lucían la estética propia de versiones de finales del siglo pasado.
El pilar central de esta renovación es WinUI 3, la tecnología de interfaz de usuario con la que Microsoft está jubilando a componentes heredados tan icónicos como Win32.
Este nuevo marco permite que todas las ventanas respeten el lenguaje visual actual de Windows 11, lo que incluye la integración real del modo oscuro, esquinas redondeadas y una armonía estética con el resto de las aplicaciones modernas.
Aunque en el pasado existieron dudas sobre el rendimiento de WinUI debido a su lentitud frente a las opciones clásicas, los ingenieros de Microsoft han logrado dar la vuelta a la situación.
El ejemplo más claro es el cuadro de diálogo ‘Ejecutar’, un componente con más de tres décadas de antigüedad que, tras ser reescrito con el nuevo marco tecnológico, ha reducido su tiempo de carga a solo 94 milisegundos, superando los 103 milisegundos que requería su versión clásica basada en Win32.
Mientras se completa la transición definitiva de todos los elementos, Microsoft ha aplicado soluciones intermedias como la activación del modo oscuro en funciones básicas de operaciones de archivos, como cortar, pegar o eliminar.
Para aquellos usuarios que se resistan a abandonar la interfaz clásica, la compañía ofrecerá la posibilidad de mantener las funciones antiguas de manera opcional a través de los ajustes avanzados, una flexibilidad que ya se aplica en el comando Ejecutar.
Sin embargo, el destino final está fijado: una vez completada la renovación de todos los componentes antiguos, la nueva interfaz moderna se convertirá en la opción predeterminada para todos los usuarios.
