▲ Momento en el que Gianni Infantino (centro), presidente de la FIFA, intentó de manera voraz cuadrar la foto entre Jibril Rajoub, titular de la Federación Palestina, y Basic Sheik Suliman (izquierda), dirigente israelí, durante el reciente congreso del organismo rector del balompié.Foto Afp
De la Redacción
Periódico La Jornada
Sábado 2 de mayo de 2026, p. a10
Al terminar el congreso en Vancouver, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentó montar un pequeño circo de paz para su galería personal. Quería la foto, el encua-dre perfecto: de un lado, el titu-lar de la Federación Palestina, Jibril Rajoub; del otro, el dirigente israelí, Basic Sheikh Suliman. Mientras el jefe del futbol mundial insistía con la voracidad de un mercader, Rajoub declinó el encuadre con una frase que dejó al público de la ciudad canadiense sumergido en un silencio de plomo: “Estamos sufriendo”.
No hubo sonrisas perfectas, sino un rechazo rotundo. El directi-vo palestino declinó los reiterados intentos de Infantino por animarle a participar en la foto. El motivo de su negativa fue la omisión y el silencio de la FIFA a sancionar a Israel por la existencia de clubes de futbol que operan en Cisjordania.
En 2024, expertos de Naciones Unidas identificaron al menos ocho equipos que disputan sus partidos en “asentamientos coloniales israelíes”. Instaron a la FIFA a “cumplir con su responsabilidad de respetar los derechos humanos”. Pidieron ética, valor. Pero el máximo organismo rector miró hacia otro lado buscando un balón.
El jueves, frente a los micrófonos, Rajoub no buscó diplomacia de las formas, sino la crudeza de los hechos. No pidió favores. Exigió que la FIFA aplique sus estatutos con “equidad y lógica”. Habló de lo que queda cuando se apagan las luces del estadio: la destrucción de las instalaciones en Gaza, el asesinato de atletas, la cuenta de los cuerpos.
“Lo que está ocurriendo en Palestina es terrible: la destrucción de todas las instalaciones deportivas palestinas en Gaza, el asesinato de cientos de atletas y empleados palestinos… Creo que ha llegado el momento de hacer justicia”, afirmó Rajoub.
Sobre el hombre con el que Infantino pretendía hermanar en un mismo encuadre, Rajoub fue lapidario. Señaló que el representante israelí ni siquiera se dignó a reconocer el dolor ajeno: “Me negué a estrechar la mano. ¿Cómo podría estrechar la mano o hacerme una foto con un hombre así?”, preguntó. Nadie se atrevió a decir nada.
Desde el otro lado, Yariv Teper, secretario general interino de la Asociación de Futbol de Israel, esquivó las declaraciones. Señaló que la IFA estaría dispuesta a trabajar con sus homólogos palestinos, habló de promover el futbol y de un futuro mejor, como si las palabras pudieran tapar los escombros.
“Estamos en el congreso de la FIFA. Nuestra misión es promover el deporte y un futuro mejor para todas las regiones”, expresó Teper. Mientras tanto, Infantino sigue buscando la foto.
Con información de Afp y Ap
