▲ El lateral del AZ Alkmaar afirma que los jugadores jóvenes de la selección forman una generación muy fuerte y con muchas ganas de aprender y disputar su primer Mundial.Foto @mateo.chaveez
Erendira Palma Hernández
Periódico La Jornada
Jueves 21 de mayo de 2026, p. a11
Mateo Chávez mira al resto de sus compañeros jóvenes que han si-do convocados por el Tricolor y muestra confianza en que existe una nueva generación con una ideología y potencial novedoso para impulsar al representativo. El propio lateral se arriesgó a ir a Europa con el AZ Alkmaar en una liga formativa para ganar un lugar en la selección, al tiempo que elogió el potencial de Armando Hormiga González, goleador de Chivas.
“Me fui a Europa para buscar un lugar aquí (en selección), para que vieran mi trabajo. Me voy a un club formativo, esa es la verdad. Armando está en un momento que se puede saltar ese paso, está para dar el siguiente. Él puede ir a un gran equipo, una gran liga y le va a ir muy bien”, sostuvo Chávez.
Con 23 años, Hormiga González sorprendió en la última temporada futbolística como el eje de ataque de Chivas. Su potencial lo llevó a la selección, la cual ha sufrido para encontrar a un líder en el ataque más allá del veterano Raúl Jiménez.
Tanto Mateo y Hormiga, así como Gilberto Mora (Tijuana), quienes se concentran con el Tricolor para el juego amistoso del viernes contra Ghana, son parte de una generación que busca su primer Mundial para convertirse en referentes.
“Es una generación muy fuerte. Hay futbolistas con muchos perfiles. Varios jugaremos nuestro primer Mundial y tenemos muchas ganas de hacerlo. La juventud suma mucho en este tipo de torneos, son muy intensos, podemos aportar mucho”, aseveró el lateral.
El camino de Chávez en Europa ha sido quizá menos fulgurante que el de González y Mora en la Liga Mx, aunque con una gran exigencia en Países Bajos. Mateo firmó el año pasado un contrato con el AZ Alkmaar; sin embargo, sufrió a principios de año una luxación de hombro y logró regresar a las canchas apenas en abril, por lo que vio afectada su primera temporada en la Eredivisie. “En mi caso tenía que tomar ese tipo de riesgo (ir a Europa), agarrar la oportunidad. Debía crecer en otras formas, fuera de lo deportivo, me ha ayudado a madurar. Al final, la selección es una recompensa del trabajo. No va de la mano de que estoy en Europa y voy a la selección, te lo tienes que ganar”.
Con más experiencia después de haber estado en la Eredivisie y Portugal, Jorge Sánchez, por su parte, señaló que ha dejado de lado las críticas por migrar a Europa a una liga no considerada de élite tras haber firmado en febrero con el PAOK Salónica de Grecia, cuando faltaban seis meses para el Mundial.
“A veces somos muy criticados cuando vamos al viejo continente, pero realmente no saben lo que vive tanto el jugador como tu familia. Siempre ayuda estar en Europa, hay competencias importantes. Ahora vengo contento, con ganas de trascender.”
Ante los abucheos que ha tenido que enfrentar la selección nacional, respondió: “cada quien tiene su punto de vista y el de nosotros es jugar. La gente paga el boleto y tiene el derecho de gritarnos, de abuchearnos o de apoyarnos. A nosotros lo que nos toca es darle la vuelta. Revertir las cosas”.
