Los Vikingos Rojos hacen de la calle Oslo, en la Zona Rosa, su patria mundialista
▲ En cada uno de los juegos de Noruega se diseña un menú inspirado en comida de aquel país.Foto La Jornada
Eirinet Gómez y Ángel Vargas
Periódico La Jornada
Sábado 27 de junio de 2026, p. 4
La calle Oslo, en la Zona Rosa, se ha convertido en una pequeña extensión de Noruega en la Ciudad de México durante el Mundial 2026. Es el punto elegido por la comunidad de esa nación nórdica en esta capital, así como mexicanos seguidores de ese combinado nacional, para presenciar los encuentros de Los Vikingos Rojos.
Así como ocurrió en los dos juegos anteriores, esa vialidad de 200 metros de longitud volvió a recibir ayer a decenas de aficionados nórdicos –entre ellos el embajador Dag Nylander– para seguir el cotejo en el que se disputaba el liderato del Grupo I contra Francia.
La confianza en su representativo era total entre los hinchas noruegos, que se veían haciendo la famosa celebración del remo vikingo al finalizar el partido. Con banderas en tela y pintadas sobre el rostro, playeras de su selección, cornetas, cánticos y cascos con cuernos recibieron entusiastas el pitazo inicial.
La euforia duró poco. El equipo galo la enfrió al minuto 7, con el primer gol, y la aplacó casi por completo apenas al 20’, con el segundo. Un rayo de esperanza se abrió al 21’, con la primera y única anotación noruega. La maquinaria francesa, sin embargo, terminó imponiéndose 4-1.
Algunos abandonaron el lugar en cuanto cayó el tercer tanto de Francia (32’). Otros esperaron al medio tiempo; temían un 5-1 en contra. La angustia se reflejaba en los rostros cada vez que Les Bleus llegaban al área. “Esperábamos más”, resumió uno de los aficionados al concluir el juego.
Menú nórdico
El centro de este pequeño territorio noruego está en Imbiss, un restaurante sobre la calle Oslo. El concepto tiene raíces alemanas, ya que su fundador, Ramsés Luévano Manneck, vivió en Berlín, donde operó un negocio similar, cuyo nombre remite a los puestos informales de comida en Alemania. “Un imbiss es un puesto de comida callejera que por lo general vende alimentos a altas horas de la noche para que te la bajes o sigas la fiesta”, explica y apunta que el proyecto busca construir un espacio de convivencia. “Es más bien un sentido de hospitalidad en el cual se integran no sólo la comida, sino los vinos, la coctelería y un ambiente relajado”.
Lo más famoso es el pollo frito, sin hueso y con doble empanizado crujiente, acompañado con pepinillos encurtidos de forma casera, así como un aderezo ranch al estilo de la casa y la salsa imbiss, elaborada con gochujang, tomate y chiles fermentados.“Es tan popular que es el único plato que no ha salido del menú en seis años”, presume.
Aunque nunca imaginó que dicha calle se convertiría en punto de reunión para seguidores de la selección nórdica durante el Mundial, Luévano celebra el ambiente que se ha generado. “Son gente bastante divertida, simpática; desde sus porras hasta la forma como celebran. Son bien portados también”.
En cada uno de los juegos de Los Vikingos Rojos se diseña un menú inspirado en comida de aquel país, como ayer, que se ofrecieron fredags taco, un platillo que se acostumbra los viernes en tierras nórdicas y que consiste en carne molida dentro de una tortilla de harina. “Noruega es el segundo consumidor de tacos per cápita en el mundo, después de México”, dice Veka Duncan, asesora cultural de la embajada de aquel país.
