Corría el año 2024 cuando Samsung decidió sacudir el sector de los wearables con el lanzamiento del Galaxy Ring. Fue un movimiento arriesgado: llevar toda la tecnología de salud de un reloj inteligente a un anillo. Sin embargo, tras dos años de hegemonía en solitario dentro del ecosistema Galaxy, la pregunta que muchos se hacen es ¿dónde está el sucesor?
Aunque los rumores iniciales sugerían que podríamos verlo en la segunda mitad de 2025, las últimas informaciones procedentes de Corea del Sur han enfriado los ánimos para este año, pero han encendido la esperanza para el próximo. El Galaxy Ring 2 llegará, pero no lo veremos hasta principios de 2027.
Samsung se encuentra actualmente en un momento de diversificación de hardware. Según fuentes de la industria, el gigante surcoreano ha centrado gran parte de su artillería logística y de marketing en el nuevo Galaxy Z Fold “Wide”, una variante más amplia de su conocido plegable.
Este cambio de prioridades habría desplazado el lanzamiento del anillo inteligente, dejando el escenario libre para que el Galaxy Ring original complete un ciclo de vida algo más largo de lo habitual en la tecnología de consumo.
Sin embargo, el retraso no es en vano. El portal ETNews ha confirmado que Samsung está utilizando este tiempo extra para pulir los puntos débiles que los usuarios criticaron en la primera generación. El objetivo es claro: pasar de ser un producto “pionero” a ser un producto “perfecto”.

Samsung Galaxy Ring
El Androide Libre
El principal caballo de batalla del Galaxy Ring 2 será la autonomía. Si bien el modelo actual ofrece hasta 7 días de uso, una cifra respetable para su tamaño, Samsung quiere romper la barrera de la semana completa. Los informes internos sugieren que el nuevo modelo alcanzará los 9 o 10 días de batería. Para lograrlo, la compañía está rediseñando por completo la ubicación de los componentes internos.
Este rediseño no solo busca eficiencia energética, sino también comodidad. Samsung quiere reducir el grosor y el peso del dispositivo para que sea prácticamente imperceptible en el dedo. “El desarrollo prioriza la miniaturización de componentes para mejorar la ergonomía sin sacrificar la precisión del sensor”, afirman fuentes cercanas al proyecto al mismo medio.
En cuanto a las funciones de seguimiento, el Galaxy Ring 2 dará un salto cualitativo. Se espera una mejora drástica en el análisis del sueño y en la monitorización cardiovascular, ofreciendo datos más precisos y herramientas de prevención más profundas.
No obstante, no todo son buenas noticias. Una de las funciones más esperadas por los usuarios —especialmente aquellos con condiciones crónicas— era la monitorización no invasiva de la glucosa en sangre. Aunque Samsung ha estado trabajando intensamente en esta tecnología para diferenciar su anillo de competidores como Oura, los planes se han pospuesto oficialmente para el Ring 2.
La complejidad técnica para obtener resultados médicos fiables a través de la piel del dedo sigue siendo, por ahora, un muro difícil de derribar.
