▲ El proyecto se presentará desde principios de junio en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.Foto cortesía de la producción
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de mayo de 2026, p. 8
Una experiencia sensorial basada en el juego y la contemplación, significa la obra Subibaja que, con una estética minimalista, transforma el teatro para las primeras infancias.
En una época “marcada por la velocidad, el exceso de estímulos y la hiperconectividad, el montaje propone detenerse, mirar, escuchar y descubrir el mundo como si fuera la primera vez”, explicó Ireli Vázquez Román, creadora y directora del proyecto que se presentará, desde principios de junio, en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.
Con Subibaja, explicó Vázquez Román, “se propone a las infancias desde seis meses a tres años y a sus acompañantes, un espacio de juego, intercambio y de imaginación compartida, pero a través de elementos sencillos como diversos tipos de papel como el bond, el china, entre otros, para tejer acciones que emulan las tres etapas del desarrollo del juego, lo cual es importante porque abre un espacio para los adultos”.
Con esta puesta en escena, “no sólo buscamos entretener a las infancias, sino vincular a todos los asistentes a través del arte; tampoco se pretende imponer narrativas cerradas, pero sí invita, a sentir, observar y habitar el instante”. En Proyecto Chikozapote, subrayó la creadora, “se apuesta por una estética íntima y minimalista que se aleja de la sobrestimulación para crear vínculos afectivos entre todos los asistentes”.
En escena, se observa a tres jugadoras (Jessica González, María Clara Rivarola e Imelda Linares) que conducen al público a un viaje delicado donde sonidos, texturas, movimientos y silencios abren un espacio de exploración compartida, donde además se escucha música original en vivo de Rodrigo Gallegos.
Apuesta por la sencillez
La directora comentó que Subibaja surgió tras una investigación colectiva interdisciplinaria desarrollada por Proyecto Chikozapote, compañía interesada en crear experiencias artísticas comunitarias reflexionando activamente en torno a lo lúdico. “El montaje toma como eje el principio de causa y efecto, así como las distintas etapas del juego durante los primeros años de vida, construyendo una dramaturgia escénica donde cada gesto, objeto y sonido dialoga con la curiosidad natural de las y los pequeños espectadores”.
Subibaja, dijo, “apuesta por la sencillez y la cercanía; objetos cotidianos se transforman en detonadores de asombro y los cuerpos de las intérpretes dialogan con el espacio desde la suavidad y el juego libre. La escena se convierte en un territorio donde el tiempo parece expandirse. Esta pieza reafirma el potencial del teatro como una herramienta sensible de encuentro y construcción afectiva desde los primeros años de vida”.
