▲ Se esperará a que los indicadores avancen una vez que sean liberados los especímenes esterilizados, dijo la Presidenta.Foto Cuartoscuro
Alonso Urrutia y Néstor Jiménez
Periódico La Jornada
Martes 30 de junio de 2026, p. 15
Aun cuando la planta productora de moscas estériles de Chiapas, fundamental para controlar la plaga del gusano barrenador, ya entró en operación, se va a esperar el avance en los indicadores una vez que se suelten las moscas “para ver cómo va disminuyendo, y a partir de ahí viene la apertura de la frontera estadunidense” al ganado mexicano, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria destacó que la inauguración de la planta, que se efectuó este sábado con la presencia de la secretaria de Agricultura del gobierno estadunidense, Brooke Rollins, es un ejemplo de un esquema de cooperación “que no tiene que ver con confrontaciones, sino más bien con buscar siempre los buenos entendidos para avanzar conjuntamente”.
Aseveró que es una planta que fue cofinanciada por ambos gobiernos (23 millones de dólares de Estados Unidos para equipo técnico y la edificación, y 28 millones de dólares de México en especie, esto es, el terreno e infraestructura). Se sumarán 83 millones de dólares anunciados por Estados Unidos para ampliar esta planta.
Sin embargo, la operación de la planta estará a cargo del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, adscrito a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. En la parte tecnológica, la aportación será conjunta para su desarrollo.
Sheinbaum detalló que el proceso para la diseminación de las moscas estériles lleva su tiempo desde que se recibieron las larvas o pupas desde Panamá, donde opera una planta similar, hasta su traslado a Tamaulipas en avión para comenzar desde el norte su dispersión hasta llegar al sur de forma paulatina.
