▲ Washington prestó petróleo para que las disrupciones del suministro no afectaran al consumidor. En la imagen, una gasolinera en Illinois.Foto Ap
Reuters
Periódico La Jornada
Martes 30 de junio de 2026, p. 20
Houston. La reserva estratégica de Estados Unidos (SPR, por sus siglas en inglés) perdió 5.5 millones de barriles, a 325.7 millones de barriles, el nivel más bajo desde mayo de 1983, según datos del Departamento de Energía.
Las reducciones forman parte de un acuerdo de Estados Unidos para liberar 172 millones de barriles de la reserva con el fin de cubrir el déficit en las existencias mundiales tras la guerra de Irán y contribuir a que bajen los precios de los combustibles.
El crudo almacenado de Estados Unidos ha disminuido rápidamente en las recientes semanas debido a la fuerte demanda de exportación y refino del petróleo estadunidense.
Desde que comenzó la guerra a finales de febrero, las reservas totales de la nación, incluidas las comerciales y las estratégicas, han caído 111.4 millones de barriles, a 743.3 millones de barriles al 19 de junio, el nivel más bajo desde 1984.
Cerca de la mitad del hidrocarburo liberado de la SPR se exporta, y los compradores extranjeros claves son principalmente de Europa (como Reino Unido y Países Bajos) y de Asia (China, India, Japón y Corea del Sur).
Aunque el combustible fósil proviene de las reservas estadunidenses, gran parte de este crudo es adquirido por grandes corporaciones energéticas globales o sus subsidiarias.
Sin embargo, durante el conflicto bélico con Irán en Medio Oriente, el petróleo liberado de la reserva estratégica para estabilizar el mercado no se vendió directamente a países extranjeros, sino que se prestó a empresas energéticas globales con la condición de ser devuelto con un excedente. El crudo se destinó principalmente a destinos con alta demanda de refinación.
Esta estrategia se llevó a cabo para compensar las disrupciones en el suministro global provocadas por el cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a la infraestructura energética durante el conflicto.
Estados Unidos comenzó a abrir su reserva estratégica el 11 de marzo de 2026. La medida autorizada por la administración del presidente Donald Trump liberó progresivamente 172 millones de barriles de crudo para mitigar las consecuencias económicas y energéticas derivadas de la guerra contra Irán iniciada a finales de febrero de 2026.
