▲ El comercio exterior sostendrá el crecimiento. En la imagen, la aduana del puerto Lázaro Cárdenas, en Michoacán.Foto Afp
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada
Martes 30 de junio de 2026, p. 19
Una vez concluida la primera mitad del año, todo apunta a que la economía mexicana en su conjunto se recuperará luego del bajo crecimiento que se tuvo en 2025, de acuerdo con estimaciones de Banamex.
El impulso provendrá del sector exportador, que seguirá como el motor del crecimiento económico, una recuperación en los niveles de inversión y un despunte del consumo interno, consideró la firma financiera.
“Este año estaríamos frente a una recuperación gradual de la demanda interna y de la economía en su conjunto, teniendo en cuenta que las exportaciones seguirán impulsando el crecimiento, si bien a un ritmo ligeramente menor que en 2025 y que la inversión privada podría recuperarse gradualmente a medida que la incertidumbre se atempere, a pesar del posible escenario de revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)”, expuso Banamex.
Al presentar el Examen de la situación económica de México al segundo trimestre del año, estimó que el consumo se acelerará gracias a la recuperación paulatina de la creación de empleos y a los aumentos salariales.
Planteó que el cambio en la postura monetaria del banco central y una política fiscal más expansiva respecto a la de 2025, particularmente en lo referente a la inversión pública, detonarán la actividad económica. En opinión de los analistas del banco, para que la economía avance a un mayor ritmo es necesario hacer frente a varios retos, y uno de ellos es que “la estabilidad macroeconómica se mantenga ante la independencia del banco central, el libre comercio y un régimen de flotación de tipo de cambio que fomentan una inflación moderada y estabilidad financiera”. Recordó que “muchas características sitúan a México como beneficiario de las tendencias de relocalización de empresas (nearshoring), que sigue siendo el principal riesgo al alza, aunque este se modera frente al posible escenario de revisiones anuales del T-MEC”.
Pilares debilitados
No obstante, argumentó la firma financiera, algunos pilares del crecimiento económico se han debilitado desde hace algunos años y con ello, el PIB potencial de México es ahora menor.
“Restaurar la confianza es uno de los principales desafíos de corto plazo, así como estabilizar la deuda pública. Existe la intención de consolidación fiscal, por lo que los niveles de deuda deberían ser consistentes con mantener la calificación de grado de inversión al menos hasta 2027”.
Agregó que persisten desafíos estructurales de largo plazo como “mejorar el marco de gobernanza, ampliar el acceso a financiamiento, una mayor y mejor dirigida inversión pública, que alivie los cuellos de botella en infraestructura, incluyendo restricciones en energía, agua, logística y seguridad que son factores de freno a la inversión privada, así como aumentar la productividad y reducir la desigualdad, la informalidad y la pobreza”.
