Todo indicaba que el 2026 iba a ser un mal año para Windows 11, después de varias actualizaciones que fallaron estrepitosamente, ya sea porque no traían novedades importantes o porque introdujeron varios ‘bugs’ graves.
Afortunadamente, en Microsoft se dieron cuenta de que la pobre situación del sistema iba a fomentar la migración a alternativas como macOS con el MacBook Neo, y anunciaron un nuevo Windows 11 más ligero y con menos inteligencia artificial, que de manera interna ha recibido el nombre de “Windows K2”.
Ahora, por fin tenemos una mejor idea de cómo va a cambiar el sistema operativo, gracias a una filtración publicada por Windows Central que revela que Microsoft lanzará una nueva función llamada “Perfil de baja latencia” (“Low Latency Profile”).
La idea es muy fácil de comprender. Al activar esta función, el ordenador irá mucho más rápido, el sistema se notará más ligero y los programas funcionarán aprovechando el hardware como nunca.
Eso es porque básicamente estamos ante un nuevo perfil de energía, que aumentará la frecuencia del procesador al máximo posible en un periodo de entre 1 y 3 segundos en los momentos en los que el sistema necesite más rendimiento.
El nuevo perfil ya está disponible para algunos usuarios del programa Windows Insider que tienen acceso a las últimas versiones beta de Windows 11, y las primeras impresiones son muy buenas.
Por ejemplo, cuando está activado, este perfil es capaz de lanzar programas como Edge y Outlook un 40% más rápidamente que con el perfil normal, aunque algunos usuarios afirman que la diferencia también se nota en programas de terceros, que ahora arrancan más rápido.
A eso hay que sumar que los elementos de la interfaz de Windows ahora se notan mucho más fluidos y se activan de manera instantánea; por ejemplo, el menú Inicio y los menús contextuales ahora se abren un 70% más rápido que antes.
La nueva función formará parte de Windows K2, la nueva versión del sistema operativo que seguirá llamándose Windows 11 cuando sea lanzada a lo largo de los próximos meses; Microsoft decidió no iniciar el desarrollo de Windows 12 para centrarse en este proyecto.
No está claro si el usuario podrá activar esta función manualmente, por ejemplo, escogiendo un perfil de energía diferente en la configuración. En la versión actual, se activa de manera automática en segundo plano cuando es necesario y es invisible para el usuario, que solo nota la mejora de rendimiento.
Por supuesto, el problema de un perfil de energía que usa más la CPU es que podría afectar seriamente al consumo energético y por lo tanto, a la duración de la batería. Sin embargo, los que lo han probado aseguran que no han notado diferencia ni en batería ni en calentamiento del ordenador, ya que el periodo de tiempo en el que la CPU está al máximo es muy reducido.
Junto con de este nuevo perfil de energía, Microsoft está trabajando en optimizar el código de Windows que lleva ya varias generaciones presente en el sistema, lo que se conoce como “código legado” (Legacy code), además de convertir algunas partes del sistema al nuevo WinUI 3, una API más moderna para crear apps de Windows.
