“Las obras de teatro nacen porque hay preguntas que insisten”: Valeria Martino
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de julio de 2026, p. a11
Con imágenes filmadas en Coahuila, diseño sonoro y canto cardenche, En el fondo del río construye un paisaje sensorial donde se narra la historia de tres generaciones de mujeres que entrelazan sus recuerdos para explorar afectos, silencios y heridas que atraviesan a su familia.
En esta obra, escrita por Cynthia Fernández Trejo, quien dirige junto con Valeria Martino, que se presentará a partir del 18 de julio en La Casa del Teatro, se plantean las reflexiones, entre otras, sobre qué heredamos de las mujeres que nos criaron, cómo la memoria familiar es una posibilidad de transformación y la forma en que se podría sanar un linaje.
Interpretado por Patricia Loranca, Teté Espinoza, Gabriela Núñez y Hazel Hamdan, el montaje “reúne a tres generaciones de mujeres en una historia sobre los vínculos que nos forman, las ausencias que permanecen y la posibilidad de mirar de otra manera aquello que heredamos”, explicaron Valeria Martino y Cynthia Fernández Trejo.
“Esta historia viene de una experiencia personal que tiene que ver con un vínculo que tuve con mi prima, que son complejos de nombrar, porque es casi como mi hermana. Esto viene acompañado del duelo de la pérdida de la infancia y las violencias que surgieron después”, contó Fernández Trejo.
En escena, este momento se describe en cómo por mucho tiempo “Romina se preguntó qué ocurrió aquel año. Ahora, convertida en adulta, vuelve a los recuerdos de su infancia para reconstruir la historia de Ana, su prima y mejor amiga, y de las mujeres que marcaron su vida: Virginia, su madre, y Licha, su abuela”.
Secretos familiares
La autora retomó: “Esta anécdota dialoga con una relación que tengo en el presente; como viajo mucho de la Ciudad de México a Coahuila, conozco mujeres que me cuentan sus historias, experiencias y me percato de que hay algo que resuena con esta vivencia mía y con la idea de convertirse en mujer, ser buena o mala madre en un momento tan precoz y las violencias que surgen; además, las heridas se heredan a las hijas aunque no sea algo consciente”.
La trama describe un rincón del norte mexicano donde el río cruza el desierto, entre juegos de infancia, una fiesta de 15 años y los secretos que atraviesan a una familia, sus voces se entrelazan para revelar una historia sobre los afectos que nos sostienen y la posibilidad de transformar aquello que parecía imposible de nombrar.
▲ La obra En el fondo del río se estrena el 18 de julio y tendrá temporada hasta el 9 de agosto, en La Casa del Teatro.Foto cortesía de la producción
“Con una mirada humana y poética, En el fondo del río entiende la memoria como un acto vivo: una manera de regresar a quienes fuimos, reconocer a las personas que nos formaron y conversar con aquellas que continúan habitándonos aun después de la ausencia”, dijo Fernández Trejo, quien comentó que madres, abuelas, tías, primas y amigas construyen redes de afecto y cuidado, pero también transmiten silencios, temores y formas de relacionarse que pueden repetirse de una generación a otra.
“No sabemos si las obras se crean porque son necesarias. Creemos que nacen porque hay preguntas que insisten. Hay personas que siguen viviendo en nosotros y, a veces, el teatro es la única manera de conversar con ellas”, expresó la directora Valeria Martino, quien agregó que “es un texto muy fuerte porque trae muchas preguntas, un dolor y un duelo”.
Otro aspecto relevante, comentaron las creadoras, es el desdoblamiento de personajes que exige que las transformaciones se produzcan principalmente desde el cuerpo, la voz y el ritmo de las actrices. Así Patricia Loranca encarna a Romina, la mujer que regresa a su infancia para reconstruir la historia, así como a Sandra, su tía. Teté Espinoza interpreta a Ana y Virginia, Gabriela Núñez da vida a Licha, y Hazel Hamdan representa a las vecinas.
Ternura y humor
“El trabajo escénico transita entre la ternura, el humor, el juego y las zonas más dolorosas de la experiencia familiar, sin perder la cercanía humana de sus protagonistas”, puntualizaron.
Entre los recursos escénicos, figuran las imágenes proyectadas, las cuales fueron filmadas en Saltillo en abril de 2026; el diseño sonoro de Christian Giraud, de Estudio Errante, acompaña este recorrido mediante un universo acústico relacionado con el paisaje norteño y con los distintos estados emocionales de la obra, y el canto cardenche resuena a través de una pieza creada ex profeso para el montaje, con música y arreglos vocales de Juan Pablo Villa y letra del poeta saltillense Lázaro Izael.
En el fondo del río se estrena el 18 de julio y tendrá temporada hasta el 9 de agosto, con funciones sábados y domingos a las 19 horas en La Casa del Teatro, ubicada en Vallarta 31, colonia La Concepción, Coyoacán.
