▲ La protesta llegó a las instalaciones de la SEP ubicadas en avenida Coyoacán.Foto Luis Castillo
Alexia Villaseñor
Periódico La Jornada
Martes 30 de junio de 2026, p. 11
Cientos de alumnos de las normales rurales integrados en la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) se movilizaron en la capital del país en demanda de mayor presupuesto que mejore las condiciones de los 16 planteles, principalmente en lo referente a los internados, aumento de matrícula escolar y el servicio de comedor.
En el marco del 91 aniversario de la creación de la federación, fundada en 1935, sostuvieron una reunión que se prolongó por más de ocho horas con personal de la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio (DGESuM) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), donde entregaron su pliego petitorio anual con las exigencias en común y de cada una de las delegaciones (escuelas) para el próximo ciclo escolar.
Los normalistas, provenientes de planteles de Ayotzinapa (Guerrero), Mactumactzá (Chiapas), Tenería (estado de México), Tamazulapam (Oaxaca), Panotla (Tlaxcala), Atequiza (Jalisco), Teteles (Puebla), entre otros, partieron desde antes de las 13 horas del Ángel de la Independencia hacia la DGESuM, ubicada sobre Avenida Universidad 1200, Coyoacán, para acompañar a la comisión de representantes que se reunió con funcionarios de la SEP, y quienes bloquearon esta vía de circulación por más de seis horas.
La FECSM había convocado la movilización desde las 10 de la mañana, pero, al menos 20 camiones en los que llegaron a la ciudad fueron detenidos en la caseta de Tlalpan para ser inspeccionados por la policía capitalina. Los alumnos indicaron que estuvieron en este punto poco más de una hora en lo que concluía el protocolo de revisión, que incluyó a elementos caninos.
Uno de los alumnos de la Escuela Normal Rural Mactumactzá (Chiapas) señaló a este diario que la demanda central es que “siga existiendo el normalismo rural, donde estudiamos hijos de campesinos, obreros o de familias de bajos recursos. Es importante que sigan presentes estas escuelas, pareciera que las quieren desaparecer”.
Otro de los futuros profesores, también proveniente de Chiapas, enfatizó en la mejora de la infraestructura, pues en los internados carecen de agua caliente, tampoco hay espacio suficiente en los dormitorios y abundan las goteras en diversos espacios, desde salones hasta el comedor.
Para Laura, nombre ficticio para proteger su identidad, quien estudia en la Escuela Normal Rural “Carmen Serdán”, en Teteles de Ávila Castillo, Puebla, las normales rurales con internados deben seguir existiendo puesto que el traslado para muchos no sería posible desde sus comunidades de origen.
En su caso, su comunidad se llama Xiloxochitl, ubicada en la sierra norte de Puebla, y le llevaría 16 horas diarias llegar a su escuela. Por tal motivo, el internado es “su segunda casa”. Ingresar a la normal rural representó la única posibilidad de seguir preparándose académicamente, como lo fue para su hermana mayor y la mayoría de sus compañeros, afirmó.
