▲ Las transferencias de dinero que hacen los trabajadores migrantes a sus países de origen están cambiando a la versión digital.Foto María Luisa Severiano
Braulio Carbajal y Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de mayo de 2026, p. 21
Las remesas de los migrantes mexicanos han registrado un cambio en la forma en que los beneficiarios las reciben. Por primera vez, en 2025 los montos depositados directamente en cuentas bancarias superaron a los cobrados en efectivo, una tendencia que se mantuvo el primer trimestre de 2026, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).
Las remesas electrónicas –que en 2025 y el primer trimestre de 2026 representaron 99 por ciento del total de los ingresos de México por este concepto– son realizadas mediante plataformas digitales o sistemas de transferencia, y pueden tener dos destinos: depositarse directamente en una cuenta bancaria del beneficiario o cobrarse en efectivo en una sucursal, tienda o corresponsal sin que el receptor tenga alguna cuenta.
Este segundo mecanismo había sido históricamente el más extendido entre los hogares receptores de remesas en México.
El contexto en el que se acelera esta transición incluye presiones desde Estados Unidos. El presidente Donald Trump emitió el 19 de mayo pasado una orden ejecutiva para restringir el acceso a servicios financieros y crédito de los migrantes sin autorización de residencia o trabajo en ese país. La disposición instruye al Departamento del Tesoro a proponer, en un plazo de 90 días, modificaciones a la Ley de Secreto Bancario para que los bancos puedan exigir a sus clientes comprobantes de estatus migratorio, lo que podría dificultar a una parte de los migrantes el uso de canales formales para enviar dinero a sus familias.
Dicha orden ejecutiva tendrá un impacto “limitado” sobre el flujo de remesas que, mes con mes, envían los connacionales a sus familias en México, planteó Banamex, y espera que se apliquen acciones judiciales en esa nación.
Banamex desestima impacto de orden de Trump
“El impacto de la orden ejecutiva sobre las remesas sería limitado. Anticipamos la interposición de demandas legales contra una medida, que puede considerarse discriminatoria, como ha ocurrido con diversos juicios contra la administración de Trump en materia migratoria. Nuestro escenario base es que la orden sea rechazada, aplazada o modificada”, indicó.
En un análisis, publicado en su reporte económico diario, precisó que si la orden ejecutiva se implementa tal como está, se generarían efectos negativos, pero modestos, para los receptores de remesas.
“Por ejemplo, si 10 por ciento de los trabajadores potencialmente afectados dejarán de enviar remesas durante un año por los impactos de la legislación propuesta, el flujo total de estos recursos podría disminuir aproximadamente 1.5 por ciento o alrededor de 930 millones de dólares.
