Joshua Reyes Sámano
Periódico La Jornada
Sábado 18 de julio de 2026, p. 5
El waterpolista mexicano Miguel Ángel Ríos Palau decidió representar a Cuba, el país de su madre, en los Juegos Centroamericanos de Santo Domingo 2026, al darse cuenta que “el equipo de la isla tiene hambre de ganar”. El capitalino, de 23 años, compitió por México en la justa regional de San Salvador 2023, donde alcanzaron la medalla de bronce.
“Después de los Centroamericanos no seguí en el proceso de México y decidí jugar el deporte que amo con Cuba. No quería quedarme con los brazos cruzados al no tener opción de seguir con la selección nacional debido a que ya no estuve en la nómina del equipo por decisiones del cuerpo técnico. Permanecí un mes entrenando con el representativo cubano y noté que tienen mucha hambre de ganar y eso los motiva a seguir adelante, pese a las limitaciones que tienen todos los países que no son potencia”, declaró Ríos en entrevista con La Jornada en la Embajada de Cuba en México.
El waterpolo es un deporte de alta exigencia física que se practica en una piscina profunda sin tocar el fondo, donde dos equipos compiten por marcar la mayor cantidad de goles anotando en la portería contraria con las manos.
No es la primera vez que un jugador de polo acuático tricolor decide representar a otro país. Armando Fernández Alatorre conquistó el bronce olímpico con Alemania Occidental en Los Ángeles 1984, tras darse cuenta que jamás lograría eso con México.
“Hay muchas áreas de oportunidad para el waterpolo en el país, en especial en la difusión, ya que es un deporte muy poco conocido. Cuando comencé había muchos más equipos que ahora”, aseveró.
▲ El capitalino Miguel Ríos ganó medalla de bronce en la justa regional de San Salvador 2023.Foto Germán Canseco
Puntualizó que la disciplina se ha deteriorado bastante “debido a la falta de competencias locales, municipales y nacionales. Muchos entrenadores han dejado de hacer equipos porque prácticamente no hay mucho espacio para crecer. Antes había más albercas y estadios donde se practicaba y ahora se cuentan con los dedos de una mano los estados que siguen siendo fuertes en esta disciplina”, agregó Ríos.
Duelos memorables
México y Cuba protagonizaron durante las décadas de 1960 a 1980 memorables enfrentamientos en las albercas, influenciados en gran manera por la escuela húngara de polo acuático que tuvo entrenadores en ambos países. Kalman Markovits en México y Karoly Laky en la isla, brindaron una forma diferente de prepararse y competir en este deporte, lo que propició resultados a nivel internacional.
Juan Almeneiro, auxiliar de Laky, llevó a la selección cubana al quinto lugar de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, donde solamente fueron superados por la Unión Soviética (oro), Yugoslavia (plata), Hungría (bronce) y España. La mejor actuación de la selección mexicana fue un décimo puesto en los Olímpicos de Montreal 1976, así como el oro panamericano en 1975. “En Europa está el más alto nivel debido a las ligas profesionales. Eso ayuda a mejorar muchísimo respecto a países como México, que no las tienen”.
