Aparcar sigue siendo uno de los peores momentos de la experiencia de conducir. Pero va a cambiar para siempre.
No es sólo la exigencia de la maniobra al tratar de meter el coche en el primer hueco disponible, sino también el proceso para encontrar ese hueco libre mientras vas por la calle.
Ahora Omoda & Jaecoo quieren ponerle fin con la función Remote Parking Assist que ya se encuentra en pruebas en España y que llegará en los próximos meses al Omoda 7 SHS.
La nueva versión de este vehículo integrará una arquitectura denominada Remote Parking Assist (RPA) que está diseñada para llevar la automatización de los sistemas de conducción y asistencia del vehículo un paso más allá en entornos urbanos complejos, y en EL ESPAÑOL – Omicrono lo hemos podido ver en funcionamiento.
El coche aparca sin ti
Aunque los modelos de la compañía, en ambas marcas, equipan de serie tanto con sensores delanteros y traseros como con cámara de visión trasera, que se complementa con hasta con una asistente de aparcamiento autónomo; la nueva tecnología que llega a España del grupo automovilístico chino Chery Automobile es capaz de ir mucho más allá.
Lo hace combinando 21 sensores distribuidos por la carrocería. Entre ellos, radares ultrasónicos, cámaras de visión periférica, sensores de velocidad y de ángulo de dirección, que proporcionan una cobertura completa del entorno para poder operar.
El coche que aparca por ti sin que estés dentro
La compañía explica que usando técnicas de fusión multimodal de datos, el sistema integra la precisión de todos los sensores y cámaras para generar un modelo tridimensional dinámico en tiempo real. Con ello, el coche no sólo detecta objetos, sino que interpreta el espacio de forma avanzada, lo que se traduce en una mayor robustez frente a sistemas de movimiento basados en una única tecnología.
La traducción en experiencia de usuario es una sensación de fluidez total. El vehículo se desenvuelve con una soltura que parece tener un humano al volante.

Volante girando del Omoda 7 SHS
El sistema opera de forma secuencial en cuatro fases, con una dinámica tan sencilla como útil.
En primer lugar detecta el entorno, de este modo, cuando estemos interesados en aparcar, bastará con ir conduciendo a una velocidad reducida para que el vehículo vaya identificando los huecos libres y los mostrará a través de la pantalla central.

El propio coche sugerirá en qué hueco aparcar pero el conductor puede seleccionar la plaza que desee, así como el sentido en el que quiere que quede el coche (de frente o de culo). No sólo sabe aparcar en batería sino también lateralmente o en los ángulos que deseemos.
Cuando seleccionemos la plaza, el coche realiza una planificación de la trayectoria y ejecutará la maniobra. Un proceso que se traduce en microcomandos coordinados que gestionan dirección, aceleración, frenado y cambios de marcha con precisión milimétrica.

Detección de la plaza de aparcamiento en Omoda 7 SHS
El coche cuenta con diferentes medidas de seguridad que le harán pararse si detecta alteraciones como objetos o personas alrededor, o si alguien se baja en marcha del interior del vehículo.
Lo más impresionante de este sistema es que se puede activar desde fuera del coche, directamente desde la llave dentro de un radio de hasta 6 metros. Una situación ideal si estamos en un aparcamiento angosto y donde no podremos abrir la puerta si aparcamos desde dentro.
Para hacerlo, se basa en una tecnología de bluetooth de baja energía que, a diferencia de las apps móviles, no depende de cobertura ni de conectividad externa lo que garantiza una mayor fiabilidad y respuesta en diferentes entornos.
Durante toda la maniobra la velocidad está limitada a 5 km/h y la monitorización del entorno es constante y, más importante, el control sigue estando en la mano del conductor que tiene que estar accionando la llave para validar la conducción autónoma realizada por el Omoda.

Llave con la que se controla el aparcamiento
Asimismo, el conductor podrá adelantar o retrasar el vehículo hasta 3 metros, por si tras volver al aparcamiento el coche vecino lo ha dejado muy pegado y no puede acceder al interior.
Para desarrollarlo, la compañía explica que el RPA se ha probado en más de 1.000 escenarios reales, tanto en Europa como en Asia, siendo capaz de identificar diversas situaciones propias del entorno urbano, desde aparcamientos abiertos o cerrados, a geometrías irregulares o espacios pequeños.
Un coche como chófer
La ambición de Omoda & Jaecoo con este sistema va mucho más allá y quieren que el coche se convierta en tu chófer.
El siguiente paso en la hoja de ruta tecnológica de la empresa es el sistema Valet Parking Driver, que ya han mostrado en China. Se trata de una opción que el vehículo pueda dejarte, por ejemplo, en la puerta de un restaurante y vaya a aparcar de forma autónoma buscando él solo el aparcamiento. Después, cuando lo necesites, el coche iría a recogerte a la salida.

Este sistema sin intervención del conductor está concebido para aparcamientos de grandes superficies o privados que estén cerrados al tráfico general, no para la circulación en vía pública.
La empresa explica que para lograrlo introduce dos funciones que redefinen la experiencia: que el vehículo acuda a la ubicación del usuario, así como ser capaz de buscar la plaza libre y estacionarse por sí mismo. Tanto es así que en las pruebas realizadas en China, superó a un conductor profesional en eficacia y tiempo.
De momento este sistema tecnológico de chófer se encuentra en las últimas fases de desarrollo y queda camino para que pueda ser autorizado por las autoridades europeas, con lo que no hay fecha estimada en España.
